Sucesos

“Viví un infierno”, dice hombre a quien la Justicia le robó su libertad

 

“Vivir en la cárcel es un infierno”, dijo Dionisio Correa, quien pasó seis meses en la cárcel de Emboscada, al ser confundido por un asaltante.

El hombre fue imputado y acusado, y junto a su hermano Tercio, estuvo preso, pero los investigadores luego se dieron cuenta de que hubo un error y les pidieron disculpas por arrebatarles la libertad.

Dionisio es de profesión costurero y afirma que luego de su detención tuvo una audiencia de reconocimiento, donde –revela– hubo varias irregularidades.

“Estaban ahí unos funcionarios y con ellos nomás hicieron. La ley dice que tiene que ser de igual característica la persona y era imposible de no reconocernos porque nosotros estábamos no tan bien vestidos y los muchachos eran elegantes, más altos que nosotros. A mi hermano le dijo que le reconoció con casco, le pusieron un casco en el reconocimiento y por su cabello le reconocieron”, relató a conductores del programa La Lupa, de Telefuturo.

La investigación inicial fue realizada por el fiscal Itálico Rienzi. El asalto de los motochorros se registró en agosto del 2017, en Fernando de la Mora. Una semana después, los dos hermanos pasaban frente a la Comisaría Segunda Central, de la mencionada ciudad, cuando la víctima dijo que eran aquellos los asaltantes. “El fiscal Itálico Rienzi no quería saber nada, él fue quien nos imputó y ya nos mandó a Emboscada”, siguió expresando.

Rienzi no terminó la causa, sino que fue reemplazado por su colega Rolando Rivas, que estuvo en el juicio oral.

Los días tras las rejas se les hicieron interminables y recuerda como los peores de su vida. “El olor era insoportable, tuve una semana de fiebre, hasta vidrio llegamos a encontrar en la comida. Después con mi hermano nos adaptamos, había enfermedades, muchas infecciones, porque dormíamos en el suelo, debajo de la cama, no teníamos casi nada, no teníamos que dormir todo porque no sabés con quién estás ahí. La impotencia era mucha”, agregó.

DEFENSOR PÚBLICO. La defensora pública Liz Paola Mongelós representó a los hermanos, donde tuvo que demostrar la inocencia de los mismos, al punto que el fiscal Rivas solicitó la absolución de culpa y pena.

La defensora llegó hasta ellos por intermedio de Antonio Palazón, un defensor de Derechos Humanos.

De acuerdo con lo que mencionaron los hermanos Correa, la abogada Mongelós, en un día ya hizo más que el letrado al que contrataron para que los defendiera.

Finalmente, la Fiscalía acusó a ambos hermanos por el asalto y el caso fue llevado a un juicio oral y público, donde se presentó el fiscal Rolando Rivas, quien pidió al Tribunal de Sentencia la absolución de ambas personas, porque no tenían pruebas de que sean responsables del asalto. Ambos hermanos recuperaron su libertad al demostrarse que eran inocentes.


Los hermanos Dionisio y Tercio Correa Fernández pasaron seis meses en la cárcel de Emboscada por un hecho que no cometieron. Uno de ellos contó el calvario vivido por un error de la Fiscalía.

Dejá tu comentario