Con un despliegue de cientos de peregrinos que llegaron desde distintos puntos del país, se llevó a cabo ayer la jornada de celebración del Día de la Alianza de Amor y honra a la Virgen de Schoenstatt, en su Santuario Nacional de Tupãrenda, ubicado en la ciudad de Ypacaraí, Dpto. Central.
El programa litúrgico de la jornada comprendió la realización de cuatro misas: por el trabajo, por la juventud, por la salud, y por la familia.
En la ocasión, el rector del Santuario, padre Óscar Saldívar, pidió a los fieles a acompañar a los jóvenes, a darles esa experiencia de hogar, y ayudarles a conocerse a sí mismos, a descubrir sus capacidades y a creer en ellos.
“Los jóvenes necesitan precisamente esa experiencia de hogar, o sea, ser escuchados por los adultos, no ser juzgados, sino ser comprendidos”, remarcó.
OPORTUNIDAD. Saldívar instó además a los adultos a ayudarles a los jóvenes a conocerse a sí mismos, a descubrir sus capacidades y también a saber manejar sus debilidades.
“Muchas veces decimos que son el futuro de nuestro país, pero en realidad ya son el presente de nuestro país, y entonces darles esa oportunidad de conocerse a través del hogar”, expresó.
Además de las solicitudes en pos del bienestar de los jóvenes, el sacerdote animó a los padres de familia a darles también responsabilidades “para que sigan creciendo y sigan aportando a la Iglesia y a nuestra sociedad”.
En otro momento, el padre Óscar informó que este año recibieron casi 30.000 personas en el santuario, cifra similar al año pasado.
“Se mantienen los números; nosotros nos preparamos siempre, preparamos 25 mil hostias para las comuniones, pero muchas veces estimamos que pueden llegar a ser 30 mil personas”, dijo, y agradeció a todo el equipo de voluntarios que trabajaron en la organización de la actividad.
Pago justo. Por su parte, monseñor Joaquín Robledo, obispo de la Diócesis de San Lorenzo, quien presidió la misa por la juventud, admitió que los jóvenes tienen tantas cualidades y constituyen una riqueza en nuestro país.
“Necesitan siempre tomar conciencia y respetar siempre la dignidad de toda persona. Merecen recibir una remuneración justa, sin discriminación, porque somos iguales en dignidad y en derechos”, aseveró.