01 jun. 2026

Víctimas del Ycuá Bolaños viven una segunda tragedia con sus embargos

En medio del dolor por la pérdida de sus seres queridos, familiares de víctimas iniciaron demandas civiles que en su mayoría se extinguieron por desidia de los abogados, y quedaron con las costas.

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2004. El 1 de agosto, un gran incendio en el Supermercado Ycuá Bolaños, en el barrio Trinidad de Asunción, causó la muerte de 400 personas y dejó a cientos de heridos.

A dos meses de cumplirse diez años de aquella tragedia del 1 de agosto, el vía crucis de 104 familias que perdieron a sus seres queridos en el incendio del supermercado Ycuá Bolaños aún no termina.

Diez años después, los familiares viven una segunda tragedia, el embargo de sus bienes que fue dictado por la Corte, luego de haber perdido la demanda que iniciaron en el fuero Civil contra los dueños del supermercado siniestrado. Ya sea porque caducaron o prescribieron, ahora estas familias están obligadas a pagar los honorarios de los abogados Raúl Netto Villagra y Luis Escobar Faella, representantes legales de los Paiva. Las víctimas y sus familiares están a merced de los letrados, y estos, de solicitar el remate de los bienes, estas personas podrían quedar en la calle.

El caso emblemático es el que vive Numidia Benítez Colmán, una mujer que perdió a su hija, Ana Doralise, que en ese momento tenía 20 años y era cajera del supermercado. Numidia no solo tiene que convivir con el dolor irreparable de la pérdida de un ser querido, sino que desde el 2011 soporta un embargo por 629.856.000 (seiscientos veintinueve millones ochocientos cincuenta y seis mil guaraníes) impuesto por la Justicia, por haber perdido un juicio contra los dueños del súper donde murió su hija.

Pasaron 3 años de aquel fallo y, según la señora Numidia, ella se mantiene en su postura de no pagar al abogado. “No sé de dónde me van a sacar dinero, porque no tengo para darles ni un centavo. Le perdí a mi hija y ya no tengo nada”, se lamentó Numidia, quien hace un tiempo dejó de asistir a las reuniones con los demás familiares de víctimas para buscar una solución al litigio. “Yo ya no estoy siguiendo el caso; no quiero saber nada de abogados y me alejé de todo; nada de lo que haga me va a hacer recuperar lo que perdí”, lloró.

Negligencia. A pocos días de aquel trágico 1 de agosto, cuando Numidia se encontraba en el hospital junto con su hija que en ese momento estaba luchando por su vida, se le acercaron dos abogados, que son amigos de la familia, diciéndole que debían de demandar a la familia Paiva para obtener un resarcimiento de los daños. El juicio se inició y debía de durar poco tiempo, pero se alargó por más de cinco años, por lo que los abogados Froilán y Filemón Delvalle se desentendieron del caso, perdiéndose el litigio. “Hasta hoy no se reportan mis abogados; nunca más vinieron. Ni siquiera para disculparse”, manifestó.

El abogado Raúl Netto explicó que por el momento no se ha avanzado mucho en el problema. “Si le aprieto a esa señora, puede llegar a perder su casa, pero no lo voy a hacer. No hay un reclamo formal, pero no le estoy reclamando nada todavía”, explicó el letrado; luego se negó a dar más detalles del caso.