21 abr. 2024

Urge una política monetaria que tenga un carácter estructural

Paraguay lleva más de una década con tasas de inflación de alimentos superiores al promedio nacional, por lo que han sido invisibilizados sus efectos en la calidad de vida. Este problema se acrecentó en los últimos años, agravado por el aumento de los precios de la energía. En conjunto, ambos afectan a más del 25% de la canasta básica de la población general, proporción que aumenta sustancialmente en las familias con ingresos medios o bajos. La política monetaria que está implementando el Gobierno tiene efectos contraproducentes

La principal medida para combatir la inflación y, al parecer, la más costosa, es la monetaria. El segundo informe cuatrimestral del Banco Central del Paraguay sobre el costo de la política monetaria muestra un aumento considerable con respecto al mismo periodo del año anterior.

De mayo a agosto se destinaron unos 386.591 millones de guaraníes para financiar el aumento de las tasas de interés. En el mismo periodo del año anterior esta cifra fue de 94.581 de guaraníes. En dólares, esto significa que en el segundo cuatrimestre se destinaron alrededor de 95.000.000.

El informe señala que la inflación se ha moderado en los últimos meses.

En el segundo cuatrimestre del 2022, el promedio de la inflación mensual fue 0,4%, inferior al promedio de 1,3% observado durante el primer cuatrimestre. En términos interanuales, la inflación total alcanzó 11,8% en abril, a partir del cual fue desacelerándose hasta ubicarse en 10,5% en agosto.

Los mayores gastos para el BCP van de la mano con el fuerte incremento que se tuvo en las tasas de interés durante este año, llegando al 8,5% anual.

El BCP cuenta con dos instrumentos para implementar esta política. En primer lugar, las operaciones de mercado abierto, emitiendo Instrumentos de Regulación Monetaria (IRM). En segundo lugar, el Encaje Legal, representado por una tasa que se aplica sobre el promedio de los depósitos en moneda nacional y en moneda extranjera.

Si bien se espera que el aumento de las tasas de interés vaya perdiendo relevancia como política de contención a la inflación tanto en Paraguay como a nivel global, los costos continuarán altos por lo menos hasta 2023.

La dependencia externa sigue siendo elevada. De hecho el propio Comité de Política Monetaria (CPM) señala que durante el anterior cuatrimestre mantuvo alzas de la tasa referencial de corto plazo, aunque a un menor ritmo, ya que los menores precios internacionales de los commodities alimenticios y del petróleo contribuyeron a disminuir las presiones sobre los precios locales.

Por otro lado, la mala noticia es el empeoramiento de la crisis alimentaria reflejada en la persistencia de los precios de alimentos combinada por la pérdida acumulada del poder adquisitivo de los ingresos y el estancamiento del empleo.

Frente a este contexto global que se traslada a nivel nacional, esta medida monetaria altamente costosa no está siendo complementada por otras que contribuyan a la producción de alimentos sanos y baratos para mitigar en parte la crisis a nivel microeconómico.

Otros indicadores oficiales dan cuenta de la reducción de la inversión en la agricultura, lo que afecta de manera directa a la oferta de alimentos y a sus precios internos.

Paraguay lleva más de una década con tasas de inflación de alimentos superiores al promedio nacional, por lo que han sido invisibilizados sus efectos en la calidad de vida. El problema se acrecentó en los últimos años, agravado por el aumento de los precios de la energía. La política monetaria que está implementando el Gobierno no solo es costosa sino que además tiene efectos contraproducentes en el sector real. por lo que las autoridades económicas deben implementar otras de carácter estructural y de largo plazo para enfrentar los efectos de la inflación.

Ya nos hemos dado cuenta de que la estabilidad macroeconómica por sí sola no se refleja en mejores condiciones de los hogares y en el mercado laboral, por lo que es urgente que las autoridades económicas mejoren sus diagnósticos y avancen en soluciones acordes con la complejidad de los fenómenos que afectan a Paraguay.

Más contenido de esta sección
Las ventas al público en los comercios pyme de Argentina cayeron un 25,5% interanual en febrero pasado, golpeadas por la pérdida de poder adquisitivo de los consumidores a causa de la elevadísima inflación, y acumulan un declive del 27% en el primer bimestre del año, según un informe sectorial difundido este domingo.
El mandatario decidió crear el fondo nacional de alimentación escolar esperando un apoyo total, pues quién se animaría a rechazar un plato de comida para el 100% de los niños escolarizados en el país durante todo el año.
Un gran alivio produjo en los usuarios la noticia de la rescisión del contrato con la empresa Parxin y que inmediatamente se iniciaría el proceso de término de la concesión del estacionamiento tarifado en la ciudad de Asunción. La suspensión no debe ser un elemento de distracción, que nos lleve a olvidar la vergonzosa improvisación con la que se administra la capital; así como tampoco el hecho de que la administración municipal carece de un plan para resolver el tránsito y para dar alternativas de movilidad para la ciudadanía.
Sin educación no habrá un Paraguay con desarrollo, bienestar e igualdad. Por esto, cuando se reclama y exige transparencia absoluta en la gestión de los recursos para la educación, como es el caso de los fondos que provienen de la compensación por la cesión de energía de Itaipú, se trata de una legítima preocupación. Después de más de una década los resultados de la administración del Fonacide son negativos, así como también resalta en esta línea la falta de confianza de la ciudadanía respecto a la gestión de los millonarios recursos.
En el Paraguay, pareciera que los tribunales de sentencia tienen prohibido absolver a los acusados, por lo menos en algunos casos mediáticos. Y, si acaso algunos jueces tienen la osadía de hacerlo, la misma Corte Suprema los manda al frezzer, sacándolos de los juicios más sonados.
Con la impunidad de siempre, de toda la vida, el senador colorado en situación de retiro, Kalé Galaverna dijo el otro día: “Si los políticos no conseguimos cargos para familiares o amigos, somos considerados inútiles. En mi vida política, he conseguido unos cinco mil a seis mil cargos en el Estado...”. El político había justificado así la cuestión del nepotismo, el tema del momento.