Además de ganar el último partido del sábado y avanzar a los octavos de final por primera vez en su carrera, la japonesa Naomi Osaka deslumbra en el Roland Garros con estilismos atrevidos y vanguardistas. Así lo hizo, entrando a la cancha con una chaqueta bomber metálica dorada sobre un vestido de juego dorado con lentejuelas. Por si fuera poco su atuendo se completó con una cola en tono marrón dorado que tocaba la arcilla de la cancha Suzanne-Lenglen.
Osaka mencionó a la AP que también quiere divertirse en la cancha: “Para mí, sería más raro llevar un uniforme normal de tenis, casi, a estas alturas. Es lo divertido. Durante mucho tiempo, dejé de divertirme. Y ustedes conocen ese periodo de mi vida”, mencionó en referencia a que en 2021 se retiró del Abierto de Francia por problemas de ansiedad y depresión.
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Pero ningún look de la Osaka es improvisado. Según ella misma detalló, los atuendos se planifican con un año de antelación y requieren al menos cuatro pruebas. “Tenemos muchísimas pruebas a lo largo del año porque tu peso puede fluctuar o la tela puede cambiar un poco”, explicó. “Hay mucho esfuerzo detrás”.