EFE
LONDRES - REINO UNIDO
Los primeros habitantes de América llegaron al nuevo continente hace más de 15.000 años procedentes de Asia en tres oleadas migratorias, según un equipo internacional con representación de científicos españoles y latinoamericanos, cuyo estudio publica ayer la revista Nature. El estudio del genoma de una amplia selección de tribus indígenas americanas, desde Canadá hasta Tierra del Fuego, ha permitido demostrar que proceden de al menos tres oleadas migratorias de pobladores asiáticos que cruzaron al nuevo continente a través del estrecho de Bering, en Siberia.
Aunque los expertos calculan que se produjeron al menos tres migraciones, la mayoría de las tribus descienden de la primera de ellas, a la que han denominado los “Primeros Americanos”, ya que las otras dos se limitaron solo a Norteamérica.
“Durante años se ha debatido si los habitantes de América procedían de una o más migraciones a través de Siberia, pero nuestra investigación pone fin a este dilema: los nativos americanos no proceden de una sola migración”, subrayó el científico colombiano Andrés Ruiz-Linares, del University College de Londres, y autor principal del estudio.
VARIOS CIENTÍFICOS. En el estudio participaron dos investigadores españoles de la Universidad de Santiago de Compostela, así como científicos de Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, Guatemala, México y Perú.
Se trata de la mayor investigación genética de nativos americanos hasta el momento, y en ella los expertos analizaron más de 364.000 variaciones genéticas, detectadas en el ADN de 52 tribus indígenas americanas y de 17 grupos siberianos.
El análisis se vio dificultado por la presencia de material genético procedente de migraciones posteriores, principalmente de los europeos y africanos que llegaron a América a partir de 1492, por lo que los investigadores se centraron solo en las secciones del genoma que procedían totalmente de los nativos americanos. “Técnicamente, el estudio de las poblaciones nativas americanas supone todo un reto por la presencia generalizada de rastros europeos y africanos en los grupos nativos”, precisó Ruiz-Linares.
La primera oleada migratoria o “Primeros Americanos” se encontraron con un continente virgen y deshabitado, y se extendieron en dirección sur siguiendo la costa del Pacífico y dejando a su paso numerosas poblaciones, en un proceso que duró alrededor de mil años y cuyos linajes se pueden rastrear desde el presente.
El ADN de cuatro tribus de Norteamérica demuestra que se produjeron al menos dos oleadas más: la segunda recorrió la costa del Ártico hasta Groen- landia, y la tercera se dirigió hacia las Montañas Rocosas. Ambas migraciones estaban protagonizadas por individuos más cercanos a la etnia han, predominante en China, que los “Primeros Americanos”.
Al evaluar el material genético de la tribu de los aleutianos y de los inuit, habitantes del este y oeste de Groenlandia, los investigadores hallaron que la mitad de su ADN procedía de los integrantes de la segunda migración.