Interior

Una familia de Misiones cosechó una mandioca que pesó 20 kilos

En el asentamiento Che Jazmín, de San Ignacio, Misiones, Patricia Álvarez y su pareja Claudio Kubis, junto con sus hijos mellizos Lizandro y Elizandro, lograron recolectar el enorme tubérculo.

Hortigranjeros celebraron la lluvia, tras una larga sequía que afectó los cultivos en variados rubros en diferentes partes del país. Ahora, los productores de varios departamentos comienzan a cosechar algunos de sus productos que se beneficiaron con las lluvias.

La familia –compuesta por Patricia Álvarez, su esposo Claudio Kubis y sus mellizos Lizandro y Elizandro– presentó una supermandioca de nada menos que 20 kg. Fue en el asentamiento Che Jazmín, de San Ignacio, Misiones. “El lunes arrancamos la mandioca de 20 kg, habíamos plantado en julio del año pasado. Es el fruto de la primera plantación que hicimos acá en la colonia, como familia, porque hace relativamente poco tiempo que nos mudamos acá, un año y siete meses recién que vivimos aquí, antes estábamos en la orilla de la ciudad y solo podíamos tener una huerta”, explicó Álvarez. “Una parte cocinamos para comer nosotros y el resto les invitamos a los vecinos y a las personas que vinieron a ver; estamos muy contentos”, agregó la mujer.

Mencionó que sus hijos no se sintieron tristes durante la pandemia, pues han utilizado sus energías para producir junto a sus padres.

“Mis hijos tienen 11 años de edad, están cursando el 7º grado y siempre trabajan en la chacra ayudándonos. A raíz de la pandemia y una vez suspendidas las clases presenciales, nos abocamos a trabajar en la chacra y cuidando los animales domésticos que también tenemos, como pollitos, gallinas, conejos, lechones y chanchos, invertimos el tiempo en esas cosas, no hay espacio para estar tristes”, explicó. Álvarez comentó que también estudia la carrera de Derecho y cubre los gastos de su cuota y materiales con la venta de sus productos de la chacra y su huerta.

EN ALTO PARANÁ. La Central de Productores Hortigranjeros del Alto Paraná celebra las lluvias registradas en los últimos días en los diferentes distritos del Alto Paraná. La sequía produjo pérdidas en muchos rubros, pero no hay tiempo que perder –aseguran–, y las tareas ya se concentran para responder a la demanda local proyectándose para lo que serán las fiestas de fin de año.

“Muy buenas lluvias que venimos registrando, la tierra está absorbiendo bastante bien. Les viene bien a las plantas. El daño por la sequía ya está hecho. No tenemos tiempo que perder, lastimosamente, los que trabajamos en el campo no aseguramos nada, dependemos mucho de la naturaleza, a veces, viene y les castiga fuerte a los compañeros, a veces nos permite ganar un poco”, relata Teodoro Galeano, productor de la comunidad El Triunfo, ubicada en Minga Guazú.

Los rubros más afectados son sandía, melón, maíz, que estaba en proceso de desarrollo. “Lo más probable es que no tengamos maíz, choclo para fin de año, ya estamos en noviembre y no sirve el cultivo. Ahora vamos a cultivar de nuevo. Pero su ciclo de producción es de 90 a 100 día entonces”. Expresó que en su caso particular cultivó una hectárea y media de sandía y melón, 130 líneas de 50 y “no voy a quitar ni 100 frutas, es decir, mi pérdida fue total. Hay gente cultivando 200 plantas y regaron de cualquier forma y a esos les salió el cultivo, pero los que sembraron de forma tradicional, por falta de lluvia perdimos todo, como en mi caso”.

Destacó el trabajo del pequeño productor organizado de la Central. “Estuve mirando en la feria y veo que muchos compañeros lograron traer buenas frutas y otros no, y lo que sale trajeron. Pero también estuvieron los que tuvieron suerte, tuvieron un poco de lluvia de manera aislada y se vieron favorecidos”.

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