Miércoles/25/JULIO/2007
Las autoridades municipales no tomaron cuenta del animal que comienza a despedir un olor nauseabundo.
A pocos metros del lugar un grupo de Agentes de Tránsito hace “estricto” control de vehículos, pero no avisaron a la gente de limpieza que el can ya está en estado de descomposición.
Sin embargo, los “zorros” aguantaron el fétido olor, mientras cumplían su labor. Se espera que los encargados de la limpieza de las calles se hagan cargo del perro y lo saquen del lugar antes de que se contamine el sitio.