Opinión

Un hospital chino

Brigitte Colmán @lakolman

No sé cuánto les habrá costado construir ese famoso Hospital en China, en tan solo dos semanas, pero sí que da envidia; no que estén enfermos claro, sino que sean capaces de hacer las cosas con tanta eficiencia. Pensar que acá nos pica un mosquito y se cae todo el sistema de salud.

Pero bueno, dejando de lado el hecho de que los chinos son comunistas y que tienen una organización un tanto diferente a nuestra democracia occidental y cristiana (¿!) lo más extraordinario para destacar en este tema, es la gestión del Estado.

En este momento señora, llega el punto donde podemos mencionar la obviedad del frustrado Metrobús, pero eso sería demasiado fácil, y es muy deprimente hacer comparaciones. Porque tenemos que reconocer que en este Paraguay tan anticomunista como en las mismísimas épocas del dictador Alfredo Stroessner, no hay una obra que se haga rápido, sin sobreprecio, sin retrasos y sin kilombos varios.

Lo peor de todo es esto: es que no son solamente las obras. Es todo. Todo está organizado para que no se pueda avanzar hacia algo mejor; todo está organizado para la corrupción y el prebendarismo; para que solo algunos vivan bien y el resto se jorobe.

Eso se aplica también, por dar un ejemplo superactual, al reclamo de algunos sindicatos de funcionarios públicos. Ayer nomás se estuvieron manifestando, bastante ruidosamente por el microcentro de Asunción, para reclamar que no les corten los privilegios. Ojo, no se trata de que les quiten derechos, sino de que se les recorten o limiten sus privilegios.

EN UNA GALAXIA MUY LEJANA. Los funcionarios de algunas entidades como la ANDE, Petropar e INC, entre otras pocas, están enojaditos porque podrían ser recortados algunos privilegios QUE SOLO ELLOS TIENEN.

Un dato publicado en este diario cuenta que solo tres empresas públicas, ANDE, Petropar e INC, se embolsaron entre el 2015 y 2019 1,8 billones de guaraníes. (291,7 millones de dólares para cubrir los beneficios de sus funcionarios, con plata de nuestros impuestos.

Estos funcionarios viven en una galaxia muy lejana y reciben de maneja privilegiada pagos que para un paraguayo común sería imposible. Algunos trabajadores tienen la gracia de ganar el salario mínimo, pero la mayoría tiene un trabajo precario en el que les pagan lo que quiere el empleador.

Estos funcionarios, viven en una galaxia muy lejana, y desconectados de la realidad no solo del trabajador común, sino también de sus otros compañeros funcionarios de otros ministerios.

En el Ministerio de Desarrollo Social, por ejemplo, hay gente que trabaja en el campo, en alguno de esos proyectos para combatir la pobreza, que ni siquiera alcanzan el salario mínimo. Eso, sin mencionar las persecuciones con cada cambio de gobierno colorado.

Este grupito de funcionarios que se niegan a soltar sus privilegios; no tienen empatía con el pueblo paraguayo, ni tienen conciencia de clase, porque no se les ve manifestando por los derechos de sus compañeros menos favorecidos.

Mientras ellos sigan recibiendo dobles y triples aguinaldos, ayuda vacacional y pagos extras por asistir a la oficina, el resto del país se puede ir a la china.

No quieren entender que ellos son parte de este Estado paraguayo ineficiente, fallido, caótico, que nada hace bien. Que te cobra millones por servicios que provee de forma ineficiente; que no te da salud ni educación ni seguridad; que le paga una gourmet card al funcionario de la Ande, mientras que vos no comés si no trabajaste ese día.

Estos funcionarios son la expresión de ese país injusto, arbitrario, prebendario y prepotente. Son la cara de un Estado inútil y ladrón, que te cobra impuestos pero no construye hospitales, y solo da privilegios a algunos correligionarios.

Dejá tu comentario