Por Jorge Torres Romero
A principios de este año, una sencilla casa del barrio San Cristóbal, ubicada sobre la calle Díaz de León 2878 casi Doctor Caballero, estaba en venta. Sus propietarios pedían por el inmueble 350 millones de guaraníes al contado. No aceptaban financiación.
La venta se concretó por el monto estipulado y la persona que la adquirió es Rodrigo Espínola Solaeche, ahijado y pariente político del presidente de la República, Nicanor Duarte Frutos.
Rodrigo es un joven estudiante de la carrera de ingeniería civil, tiene 28 años, quien desde los 18 vivió bajo la tutela de la familia presidencial y es uno de los parientes predilectos.
Tras adquirir este año la residencia del barrio San Cristóbal, Espínola Solaeche hizo ampliaciones importantes: levantó un segundo nivel, amplió la muralla, remodeló el quincho y el sistema de filtro de la piscina. Además, incorporó un sistema de cercado de seguridad eléctrico alrededor de la vivienda.
PROGRESO. Hasta el año pasado, el sobrino del presidente se desplazaba en un automóvil marca Peugeot 405 modelo 1996 y este año adquirió una camioneta 4x4, de la marca Dodge Ram del año 2004, cuyo costo en el mercado es de US$ 50 mil. Coincidentemente, el primo hermano de Nicanor, Federico Frutos, actual ministro del Deporte, y José David Orrego, concuñado de Duarte Frutos, adquirieron este año la misma marca de vehículo, y por el mismo precio, cada uno de ellos.
Pobladores de Coronel Oviedo confirmaron a ÚH que Espínola Solaeche adquirió también este año una vivienda en su ciudad natal, en la que realizó mejoras edilicias. En esa misma residencia se lo vio en reiteradas ocasiones a Gerardo Martínez, propietario de la mueblería y carpintería San José, quien entre el 2004 y 2005 le facturó al Estado cerca de 3 mil millones de guaraníes por la provisión de sillas para el Ministerio de Educación y Cultura (MEC). En diálogo con nuestro diario, Martínez había confirmado su relación de amistad con Espínola.
El ahijado de Duarte Frutos es además accionista de la empresa Ingeman, abocada a la realización de trabajos de ingeniería civil, que también es una firma proveedora del Estado.
La versión de Espínola
En diálogo con Última Hora, Rodrigo Espínola Solaeche reconoció que adquirió la residencia del barrio San Cristóbal, pero dijo no recordar si la compró este año o el año pasado y tampoco cuánto pagó por ella. “La verdad que en estos momentos no tengo a mano la escritura y no recuerdo cuánto exactamente pagué por la casa”, declaró Espínola
Agregó que es accionista de la empresa Ingeman, de donde proviene su principal ingreso, además de tener otros negocios. Admitió que la empresa en la que trabaja desarrolla tareas para el Estado, referente a toda la rama de ingeniería.
También comentó que vivió durante dos años en la casa de Nicanor Duarte Frutos, antes de que se mude a Mburuvichá Róga. “Me mudé de la casa porque me quedé solo”, destacó.
Finalmente, aclaró que está abierto a cualquier tipo de investigación que se le pueda hacer, ya que no tiene nada que esconder.