El sector industrial y empresarial paraguayo exige mayor celeridad y previsibilidad en las políticas energéticas para asegurar las inversiones y sostener el proceso de industrialización del país. El presidente de la Unión Industrial Paraguaya y de la Feprinco, Enrique Duarte, en conversación con ÚH, evaluó el cambio dispuesto por el Poder Ejecutivo en la titularidad de la Administración Nacional de Electricidad (ANDE).
El titular de los gremios destacó que el país se acerca rápidamente al límite de su demanda máxima de potencia estaría llegando a su tope entre los años 2030 y 2031.
Por este motivo, considera imperativo asegurar la generación eléctrica de acuerdo con las necesidades de la industria y avanzar hacia un marco regulatorio sólido. Duarte valoró la gestión del saliente ingeniero Félix Sosa y reconoció que hizo mucho por la distribución eléctrica del país, pero advirtió que actualmente las necesidades exigen un perfil enfocado en la generación y el mantenimiento. Señaló que, a su entender, el perfil de Miguel Báez Reyes responde a esas necesidades. Al respecto, mencionó que, con el cambio se interpreta que el Gobierno busca imprimir mayor rapidez a estos procesos y afirmó textualmente que “el Ejecutivo entendió que hay que cambiar el equipo lo antes posible”.
“La atracción de capitales y el establecimiento de nuevas industrias dependen directamente de la capacidad de suministro a mediano plazo”, mencionó.
El dirigente industrial explicó que las condiciones necesarias para el crecimiento económico están dadas y sentenció que el mundo privado no puede invertir si no tiene una visión clara respecto a cómo va a ocurrir en el futuro o cómo se van a manejar los temas tarifarios.
Para alcanzar el ambicioso plan de inversiones que pretende duplicar el producto interno bruto (PIB) en diez años, el sector privado insiste en que las autoridades deben garantizar energía disponible y acuerdos definidos en la aplicación de tarifas.
Presiones. Duarte también desmintió rotundamente las versiones surgidas desde sectores sindicales y de la oposición que apuntaban a una supuesta injerencia empresarial para la salida de Félix Sosa como presidente de la ANDE.
Ante los rumores de que los gremios buscaban obligar la firma de un acuerdo con la industria Atome PLC, el titular de la UIP y de la Feprinco aclaró que nunca existió ningún tipo de presión y que el asunto se manejó exclusivamente dentro de la estructura del Gobierno y de la ANDE. Adelantó que prevé reunirse con representantes de la firma, para escuchar sobre sus necesidades.
Reiteró que el sector empresarial no tuvo participación en los cambios de autoridades y ratificó la urgencia de acelerar las políticas del sector para garantizar el futuro industrial del país.
7,5% es el crecimiento del PIB que se busca alcanzar mediante el plan Paraguay 2X, según el Gobierno.