Capiatá está mal y eso dejó plasmado nuevamente en el campo de juego en donde no pudo crear una jugada que pueda culminar en el arco rival.
En la jugada del único tanto del partido, sobresalió el oportunismo de Osmar Colmán, que estuvo en el momento y en el lugar preciso para conectar una pelota que había bajado su compañero Giménez. Si bien en el segundo tiempo, River intentó aumentar, no fue con la misma determinación y pareció conformarse con el 1-0.
En contrapartida Capiatá buscó por todos los medios llegar a la paridad, jugó mucho tiempo en campo del rival, la pelota también lo tenía en gran parte del segundo tiempo, pero no llegó la bendita paridad.