Como hoy se recuerda el Día Nacional contra el Abuso y la Explotación Sexual de Niños y Adolescentes del Paraguay, la fiscala menciona que no hay que olvidar de que todos debemos ser responsables para prevenir, denunciar y protegerlos.
“Tenemos que ser un lugar seguro para los niños y niñas: Ellos tienen que saber que pueden contar con nosotros en el caso de que sufran algún contacto sexual de parte de un adulto. Hablar con nuestros hijos, sobrinos y con todos los niños que estén a nuestro alrededor”, recuerda.
La fiscala explica que el Ministerio Público se encarga del después, de investigar y acompañar a los niños, niñas y adolescentes. Según la profesional, la contención a un niño o adolescente víctima de abuso sexual es primordial; por eso, estos son hechos que requieren de una atención inmediata.
Los daños que quedan en un niño o adolescente víctima es una preocupación latente, por lo que se busca protegerlos y a la par, lograr una condena y sacar de circulación al sujeto que abusa de niños y niñas.
FALTA MÁS. “Pero –se pregunta– ¿qué pasa con nuestros niños, niñas? Si no se les aborda de la manera correcta, y no se les brinda ese apoyo que necesitan, muy difícilmente se puedan recuperar de lo que viven y ni qué hablar de las niñas que se embarazan como consecuencia del abuso”, dice Sánchez.
Pinta el panorama de una niña criando otra niña o niño, y explica que falta abordar a estas víctimas de manera correcta y para eso se requieren más recursos. “Necesitamos psicólogos trabajadores sociales en gran cantidad que puedan apoyar a estas niñas”, asegura.
Lamenta que –incluso– cuando es algún pariente el identificado como autor y este es enviado a prisión, muchas veces hacen quedar a la víctima como la culpable, por lo que afirma también hay que dejar de normalizar los hechos.