Opinión

Somos la envidia del mundo

 

Para el presidente Mario Abdo Benítez, Paraguay es la envidia de la región y del mundo. Lo dijo –sin sonrojarse– poco después de dar su primer informe de gestión ante el Congreso Nacional.

“Hay enormes desafíos diariamente, pero si nos unimos los paraguayos en torno a un propósito común, si recuperamos la autoestima de un país que no tiene que envidiar a nadie, porque Paraguay es hoy la envidia del mundo y de la región”, indicó.

Al presidente Abdo le pasa lo que les termina pasando a todos los presidentes: de repente comienzan a creer sus propias fantasías y se alejan de la realidad. Es como que no quieren ver la realidad y se evaden nomás, y de a poco dejan de ver lo que sucede en las calles.

El fin de semana, para no ir muy lejos, tuvimos un incidente de proporciones catastróficas en Liberación, Departamento de San Pedro, cuando un grupo protagonizó un asalto tipo comando y literalmente tomó el control de la ciudad.

Ocurrió en la madrugada del domingo, y formaron parte del mismo unos, de acuerdo con los datos de la Policía, 50 hombres con armas de guerra. Los maleantes sitiaron la ciudad de Liberación y dinamitaron el local de un banco, el cual quedó totalmente destruido. De paso también se llevaron unos 1.200 millones de guaraníes.

Mientras esto sucedía, cinco francotiradores disparaban a mansalva desde diferentes sitios. Un joven de 18 años recibió un impacto de bala y murió y otras personas quedaron heridas, sin mencionar a toda una comunidad asustada.

Los malandros colocaron clavos miguelitos en un tramo de la ruta 3, para impedir la rápida llegada de los refuerzos policiales. Ahhhh, y en la Comisaría 21ª de Liberación solo estaban cuatro agentes de guardia, que nada pudieron hacer, pues ellos también quedaron cuasisecuestrados.

Todo esto ocurrió en una zona donde opera la Fuerza de Tarea Conjunta (FTC), que recibe millones y millones y millones de guaraníes del Presupuesto de la Nación para luchar contra organizaciones criminales del Norte del país. Con todo éxito, toca agregar.

De paso, es necesario mencionar que en la misma zona permanecen secuestrados dos paraguayos: el suboficial de la Policía Nacional Edelio Morínigo, desde hace 5 años, y Félix Urbieta, desde hace exactamente 1.000 días. Y es un hecho constatado que la Fuerza de Tarea Conjunta, con todo el dinero que le cuesta al sufrido pueblo paraguayo que paga sus impuestos, no ha hecho absolutamente nada contra el autodenominado Ejército del Pueblo Paraguayo (EPP) y el Ejército del Mariscal López, que mantienen secuestradas a estas dos personas.

CIUDAD DEL ESTE. Este ataque nos recuerda otro que también conmocionó a la sociedad. El 24 de abril del 2017 un asalto de las mismas características se registró en el local de una empresa de seguridad en Ciudad del Este, en el Departamento de Alto Paraná.

Aquella noche se llevaron 11 millones de dólares, después de haber sitiado la ciudad fronteriza y prácticamente poner de rodillas a los organismos de seguridad.

En aquella ocasión, los delincuentes también habían utilizado armas de grueso calibre, municiones, chalecos antibalas, fusiles antiaéreos, lanchas, clavos miguelitos, dinamita en gel, granadas de mano, vehículos y francotiradores.

Durante el atraco incendiaron 15 vehículos y el grupo que perpetró el asalto estuvo integrado por aproximadamente 60 personas de nacionalidad brasileña, integrantes de la organización criminal Primer Comando Capital (PCC) del Brasil.

A la luz de estos sucesos, queda clarísimo que somos la envidia de la región y de todo el mundo mundial, pero del crimen organizado, y de las mafias y de todos los malandros del mundo. Porque en Paraguay los malos hacen lo que les da la gana, o como decimos por el barrio, andan por su cabeza.

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