De acuerdo con un análisis titulado “Paraguay: Informalidad y trabajo decente en 2025”, publicado en la revista del Centro de Análisis y Difusión de la Economía Paraguaya (Cadep) y cuyo autor es el consultor Lucas Boh, la informalidad sigue siendo uno de los principales desafíos del mercado laboral en el Paraguay.
En ese sentido, se destaca que el 59,4% de los trabajadores, unas 1.564.059 personas, aún son informales, y pese a que representa una leve reducción de cinco puntos porcentuales respecto al año anterior, continúa por encima del promedio regional, el cual se ubica en 46,7%.
“La situación actual de Paraguay pone en evidencia que la informalidad y la precariedad laboral pueden persistir incluso en periodos de crecimiento económico sin dejar de causar una serie de problemas que afectan a los trabajadores, las empresas y el Estado”, lamenta el autor.
Además, advierte que solo el 27,8% de los trabajadores ocupados realiza aportes a alguna caja previsional, lo que significa que apenas una porción de los ocupados podrá acceder al beneficio de la jubilación, mientras que el resto enfrentaría un futuro más vulnerable o incluso corre el riesgo de caer en la pobreza.
“Esta es una situación preocupante, ya que existe una alta probabilidad de que los trabajadores desprotegidos trabajen hasta edades avanzadas y, en caso de no poder hacerlo, pueden caer en la pobreza por la falta de ingresos provenientes de la jubilación”, expresa.
Mientras tanto, detalla que la situación de informalidad es aún más complicada para los trabajadores por cuenta propia, ya que este grupo representa solo el 27% de los ocupados, lo que significa que también más del 70% restante se encuentra trabajando en condiciones informales.
“Para los trabajadores, los empleos informales suelen ser de baja calidad y generan menos ingresos en comparación con sus equivalentes formales. Además, enfrentan riesgos y vulnerabilidad debido a la falta de protección social. La ausencia de un contrato formal les impide ejercer sus derechos laborales, como la regulación de la jornada laboral, el pago de horas extras o nocturnas, el salario mínimo y las vacaciones pagadas (...). Reducir la informalidad y hacer esfuerzos por garantizar condiciones de trabajo decente deberían ser prioridades para mejorar la calidad de vida de la población y el desarrollo del país”, concluye Luis Boh en su análisis.
- 1.564.059 es la población total de trabajadores informales en Paraguay, según los datos recogidos por el Cadep con base en el INE.