Ante la multitud, Mons. Edmundo Valenzuela, arzobispo de Asunción, encabezó la procesión sobre la alfombra preparada por los jóvenes alrededor de la cancha.
La Eucaristía –señaló Mons. Valenzuela– es el banquete que se celebra entre Jesús y los cristianos presentes en el pan y el vino. “Jesús quiere que celebremos la Eucaristía anunciando su muerte y proclamando su resurrección hasta que vuelva”, indicó.
Cada tramo de la manta de flores se formó evocando una petición al Altísimo. El más significante fue libertad para el suboficial Edelio Morínigo, quien cumple 337 días de cautiverio en poder del EPP.