El Partido Socialdemócrata (SPD) expresó ayer su lealtad a la coalición de gobierno del canciller conservador, Friedrich Merz, cuyo partido se ha visto castigado en los comicios regionales del domingo en Mecklemburgo-Antepomerania y Berlín, pero pidió no ignorar al descontento ciudadano y hacer adaptaciones en las reformas que quiere impulsar el Ejecutivo.
“Nuestra máxima premisa es que seguimos apoyando esta coalición, pero tal y como han ido las cosas en los últimos meses, no podemos seguir así; necesitamos cambios”, dijo el copresidente del SPD y ministro de Finanzas, Lars Klingbeil, durante una rueda de prensa en Berlín para analizar los resultados de los comicios.
El también vicecanciller defendió que Alemania necesita reformas, pero ignorar lo que los votantes han expresado en tres elecciones regionales –las dos del domingo en Mecklemburgo-Antepomerania y Berlín y las de Sajonia-Anhalt del pasado 6 de septiembre, “es inaceptable”.
“Necesitamos reformas, pero estas deben ser justas y contar con el apoyo de la población”, añadió, y reconoció que el rumbo seguido en los últimos meses ha aumentado la incertidumbre en el país.
Si los ciudadanos perciben las reformas como algo que amenaza sus vidas y que sólo conduce a un empeoramiento de la situación, entonces “no solo es nuestra comunicación la que debe mejorar, sino también, en uno u otro aspecto, la sustancia de las reformas”, afirmó.
En la misma línea se expresó la copresidenta del SPD y ministra de Trabajo, Bärbel Bas, quien afirmó que la población es consciente de que hay que hacer reformas, pero estas deben ser sometidas “a una evaluación realista, por un lado, y sobre todo, a una evaluación en términos de equidad”, defendió. EFE