El guardia Amado Martínez López estaba en la seguridad dentro de un hospital privado de Pedro Juan Caballero.
Se encargaba de resguardar al peligroso narcotraficante del Comando Vermelho, Kelvis Fernando Rodríguez, alias Cabelho Mexicano, el 30 de mayo pasado.
Martínez cayó dormido luego de ingerir una bebida “con un relajante,” que amablemente le dio Rodríguez, minutos antes.
El guardia de seguridad fue investigado por presunta fuga de reos y separado de su cargo por sumario administrativo. Al iniciar el proceso judicial, fue desafectado del Ministerio de Justicia hasta que el 28 de diciembre una jueza dispuso su sobreseimiento provisorio