El conflicto por las tarifas en ANDE refleja un problema estructural: Paraguay mantiene una organización eléctrica de hace más de 60 años, sin un regulador independiente y competente que garantice reglas claras y creíbles de tarifación, sostiene Guillermo López Flores, experto en temas energéticos.
Agrega que esta falta de institucionalidad es la causa principal de los choques recurrentes entre decisiones políticas, intereses empresariales y criterios técnicos.
“Los grandes consumidores directos pagan tarifas mucho más bajas y estables, mientras que las ciudades deben cubrir toda la cadena de costos y riesgos, lo que eleva la tarifa”, sostiene.
El experto señaló que no puedo afirmar que los números de ANDE sean los correctos, pero sí que el criterio es correcto y refleja una diferencia fundamental en la estructura de costos entre un consumo electrointensivo concentrado (como una industria o data center de 100 MW) y un consumo urbano distribuido (una ciudad con 50.000 medidores).
“Es una aberración económica que 1 kWh en Hernandarias (20 km de Itaipu) cueste igual que en Mcal. Estigarribia o Pozo Hondo a 800 km de la generación. No es económicamente racional vender 100 MW de potencia a un solo consumidor que a una ciudad de 50.000 clientes”, comparó.
Agrega que es lícito que un gobierno en su política de desarrollo industrial fije tarifas más baratas a ciertos tipos de industrias (lo que no es aceptable vender por debajo del costo económico).
Es un arcaísmo e irrespeto al consumidor que a estas alturas, ANDE no segregue los componentes de la factura de energía y no se conocen los costos de G+T+D (generación, trasmisión y distribución).
“Es un arcaísmo no aplicar el método nodal de tarifación que cubre bien los costos de transmisión y pérdidas según la distancia al nodo de consumo que junto con el tipo de cliente determinan el precio final”, concluyó..