Oliver Gayet, presidente de la Asociación de Restaurantes del Paraguay (Arpy), reiteró que aceptarán las nuevas restricciones solo si el Gobierno hace su parte, brindándoles algún tipo de asistencia financieras a estos sectores que soportaron la peor parte de la cuarentena impuesta al principio de la pandemia. “Si nos vuelven a cerrar durante tres meses, lo aceptaremos solo si Hacienda dispone algunas medidas, como por ejemplo no cobrarnos energía eléctrica y agua en ese tiempo”, dijo.
Gayet señaló que salvan la facturación de los restaurantes durante el horario nocturno, que llega a un 70% de la capacidad total ocupada; y durante los sábados, que tienen el 80%. Estimó que abrir hasta las 20:00 es inviable, en este momento, para el sector gastronómico y bares.
Por otra parte, Bruno Defelippe, presidente de la Asociación de Emprendedores del Paraguay (Asepy), alegó que una cuarentena total ocasionaría la bancarrota de las micro, pequeñas y medianas empresas, porque ya no tienen de dónde realizar préstamos, además, de que es inservible si no se controla a los demás sectores que incumplen la medida. Insistió sobre la necesidad de que el Gobierno recorte los gastos superfluos y redireccione los recursos hacia un fondo que asista a las mipymes.