Sam Altman
El directivo de OpenAI (dueña de ChatGPT), Sam Altman, y el representante de Anthropic (dueña de Claude), Dario Amodei, advirtieron de los riesgos de la inteligencia artificial (IA) y exigieron una respuesta internacional coordinada en la materia este miércoles ante el Consejo de Seguridad de la ONU, reunida en Nueva York, Estados Unidos, celebrada durante el 81º periodo de sesiones de la Asamblea General de la ONU.
El popular chatbot de OpenAI, ChatGPT, alcanzará esta semana los 700 millones de usuarios activos semanales, lo que supone un crecimiento interanual de más del cuádruple, según anunció este lunes la compañía.
El empresario Elon Musk presentó de nuevo una demanda contra OpenAI, la empresa matriz de ChatGPT y sus dos fundadores, Sam Altman y Greg Brockman, por, supuestamente, fraude e incumplimiento de contrato al no desarrollar una inteligencia artificial “por el bien de la humanidad”, su misión original.
Elon Musk abandonó este martes su querella judicial contra la empresa OpenAI y su titular Sam Altman, a los cuales demandó por faltar a la misión de una sociedad sin fines de lucro, según el argumento que motivó la acción.
La inteligencia artificial (IA) obligará a cambiar el contrato social, el sistema económico y laboral del mundo, ha opinado el consejero delegado de OpenAI, Sam Altman, quien ha asegurado por otra parte que “no eliminará todos los trabajos”, porque siempre se encontrarán “nuevas cosas que hacer”.
El cofundador de OpenAI, Sam Altman, abrió la puerta a pagar a los medios de comunicación por los contenidos que utilice su aplicación ChatGPT para mostrar a los usuarios, tras una polémica lanzada por una denuncia del periódico estadounidense New York Times por utilizar su información sin pagarle.
El director ejecutivo de OpenAI, Sam Altman, creador de la interfaz ChatGPT, que despierta pasiones y temores, dijo el martes ante un panel del Senado de Estados Unidos que regular la inteligencia artificial (IA) será fundamental para limitar los riesgos del uso de esta tecnología.
El creador de ChatGPT, Sam Altman, consideró que la tecnología no es lo suficientemente buena para que funcione el home office, motivo por el cual perjudica a las empresas.