El fatídico día cerró con un informe alentador por parte de los médicos que operaron a Salvador Cabañas, tras ser baleado en la cabeza, en México. “Todo salió bien”, confirmó el neurólogo que tuvo a su cargo la intervención, pero su situación es de mucho cuidado y sigue en terapia intensiva.
“El jugador tuvo un traumatismo craneoencefálico severo”, dijo el cirujano Ernesto Martínez en conferencia de prensa, donde detalló que “todo salió bien” en la intervención quirúrgica a la que fue sometido Cabañas.
EL PARTE MÉDICO. A Salvador Cabañas “se le controló el sangrado y se le retiró un coágulo que tenía” dentro del cerebro, agregó el médico. “Su cerebro y él se comportaron muy bien, pero la situación sigue siendo muy grave (...) es una situación crítica”, amplió Martínez, quien añadió que el futbolista está “muy estable: es joven, es un hombre fuerte”.
“No podemos asegurar que ya esté fuera de riesgo su vida”, insistió el galeno del hospital de Los Ángeles, en el Sur de la capital mexicana.
“El proyectil no se ha retirado. Está alojado en la parte trasera del cerebro y haríamos más daño” si lo retiráramos, detalló.
MUY CAUTO. Sin embargo, Martínez aclaró que sería “muy prematuro” confirmar que el también mejor jugador de América en 2007 podrá volver a jugar al fútbol o a recuperar sus plenas condiciones físicas.
“Está sedado y necesitamos varios días para retirar la sedación y ver cómo responde”, explicó ante decenas de periodistas aztecas.
Tampoco descartó que vuelva a ser operado, ya que “las próximas horas serán muy importantes”. En 48 horas habría novedades, apuntó el galeno.
A SU LADO. Michel Bauer, presidente del América, donde juega Cabañas, sentenció que habrá que esperar varias horas para conocer la evolución.
El jugador fue intervenido quirúrgicamente la primera vez a las 11.45 y la intervención se prolongó hasta las 14.10 para aminorar la presión del cerebro. La segunda intervención quirúrgica inició a las 15.02 hasta las 17.00.
EL DESENLACE. Cabañas recibió un disparo del lado derecho de la cabeza, en la madrugada de ayer en un conocido bar al Sur del Distrito Federal de la capital mexicana.
Chava estaba en compañía de su esposa, María Alonso Mena, y su cuñado Amasio Rojas Fernández.
VIGILIA EN EL HOSPITAL
A medida que pasaban las horas, el desfilar de los amigos y compañeros de Salvador fue incesante en el hospital Los Ángeles.
Los primeros que llegaron al lugar fueron los paraguayos Cristian Riveros (Cruz Azul), Darío Verón y Dante López (Pumas). La afición americanista no se hizo esperar y empezó la vigilia en la vereda del nosocomio con carteles y velas encendidas, que acompañaban con plegarias. La esposa del jugador pidió a todos rezar por su vida.