El MSPyBS emitió este jueves un comunicado en el que denuncia el conflicto. La nota dice que de un total de 50 empleados de Casa Cuna, 38 son funcionarias de de la secretaría de Estado. Indica que, desde el 2 de febrero pasado, los empleados de Salud Pública no pueden ingresar al hogar, porque “la fundación les cierra las puertas”.
La directora del Instituto de Bienestar Social, Marta Perrota, explicó que la fundación Carlos Santiviago solicitó al Ministerio que se desvincule de Casa Cuna el 25 de enero pasado, según un comunicado de la institución.
La nota explica que la fundación sostiene que Casa Cuna, actualmente, puede mantenerse por sus propios medios y que pretende liberar a los funcionarios que trabajan en el hogar infantil.
Según Perrota, “el Ministerio de Salud solicitará la desafectación de la propiedad de Casa Cuna, de manera que ellos se retiren, se desvinculen y cumplan sus objetivos, y nosotros como Estado volveremos a asumir la administración del Hogar en su totalidad.
El comunicado explica que, según el convenio firmado por ambas instituciones en el año 1999, la cartera sanitaria es la encargada de seleccionar y designar los recursos humanos que prestarán servicio en la casa, conforme a las disponibilidades presupuestarias y previo acuerdo con la fundación.