16 jun. 2026

Salón de belleza para volver a sonreír

Un salón de belleza no parece el lugar más probable para una superviviente de un ataque con ácido, pero una cadena paquistaní de centros de estética ayudó a casi medio millar de ellas a rehacer su vida tras el horror que vivieron.

“Un día hace 10 años vino al salón una mujer cubierta con burka y me dijo: ‘Usted es esteticista, ayúdeme’. Se descubrió la cara y me quedé horrorizada”, dice Masarrat Misbah, dueña de 30 centros y promotora de la Fundación Smile Again (sonríe de nuevo).

Tras ayudar a esa primera víctima de un ataque con ácido –“había perdido un ojo y tenía la barbilla y las mejillas pegadas al cuello”, recuerda–, Misbah puso un anuncio para que fueran a su establecimiento otras mujeres en circunstancias similares. “¡El primer día se presentaron 42!”, dice esta empresaria de la ciudad meridional de Karachi, que desde entonces puso en marcha una entidad que ha ayudado a más de medio millar de víctimas de quemaduras, 80% de ellas por ataques con ácido. “Una mujer atacada con ácido puede necesitar más de 20 cirugías para recuperar una imagen más o menos normal”, explica Misbah, que precisa que una sola operación puede costar alrededor de 50.000 rupias (500 dólares). “Financiamos sus cirugías, pero también les damos apoyo más allá. Estas chicas a menudo quedan desamparadas, e intentamos ayudarlas a formarse, a tener un oficio y a poder ser independientes”, añade. Bushra es una de esas mujeres que intentan superar el horror engendrado por siglos de un desprecio hacia la condición humana de muchas mujeres que aún pervive en la moral tradicional de buena parte del sur de Asia.