El economista y ex ministro de Hacienda Dionisio Borda señaló que uno de los principales desafíos para el Gobierno en el 2026 será lograr un reajuste salarial real y efectivo, en un contexto donde la macroeconomía sigue consolidándose, pero que en contraste aumenta el costo de los alimentos básicos que golpea con mayor fuerza a los sectores más vulnerables.
Borda reconoció el buen desempeño de los indicadores macroeconómicos. “Bueno, los números económicos son muy positivos, nadie puede discutir una economía con un crecimiento de 6%, una inflación que está en el orden del 3,1%, estabilidad macroeconómica que venimos trayendo más de dos décadas y también la estabilidad financiera, y eso nos posiciona muy bien frente a la región”, afirmó.
No obstante, advirtió que estos resultados no se reflejan en la vida cotidiana de gran parte de la población. “Pero no siempre esto puede llegar hasta la gente porque muchísimas personas vulnerables no sienten el efecto de ese crecimiento, porque ese crecimiento no tiene una capacidad de permear hacia abajo”, explicó.
Entre los factores que profundizan esta percepción, mencionó la inflación de los alimentos. “Hay temas que no se ven en los números macroeconómicos, como por ejemplo, la inflación de alimentos que es de 10% y el índice de precios del consumidor sale 3,5%, entonces la gente dice, miente el BCP; el banco no miente, pero a la gente lo que le interesa es el consumo y ese consumo básico, ese sí carga con un 10%, entonces va perdiendo el poder adquisitivo la gente más vulnerable”, sostuvo.
Mencionó que este 10% de la canasta lleva el 40% de los ingresos, que en su mayoría dependen de micro y pequeñas empresas. “Si uno mira los sectores que más ocupan la mano de obra, que yo pondría en primer lugar la micro y pequeña empresa, ocupa 75% de la mano de obra, y la agricultura familiar campesina, que ocupa el 90% de las fincas existentes”, indicó.
“Estos sectores que realmente absorben mucha mano de obra resienten el efecto económico de estas variables que dije, alimentación, estancamiento del salario, eso afecta a la gente y la pérdida de poder adquisitivo, por eso dice, no me alcanza, no llega hasta el bolsillo de la gente”, agregó.
Canasta de consumo. El ex ministro insistió en la necesidad de ajustar el salario por una canasta de bienes, las mismas que ya se encuentran en el IPC, para tener un parámetro de las subas y hacer un reajuste acorde al gasto real.
“Se tiene que separar del IPC (del reajuste del salario), porque decimos que 10% aumenta la canasta básica de alimentos de la gente pobre”, expresó. Borda explicó que si bien la inflación de los alimentos ya está incluida en el Índice de Precios al Consumidor (IPC), es necesario un mayor nivel de desagregación para reflejar mejor la realidad del consumo de los hogares de menores ingresos. “Eso ahora mismo está en el IPC, pero no necesitamos agregar más cosas, hacer uno especial, sino que en el IPC se separe el sector de alimentos básicos. Uno ponele unos 40 productos, que son los que hacen el corazón del consumo de la gente pobre. Entonces esas son cosas que tenemos que ir paliando”, sostuvo.
Dijo que otra manera de mejorar la calidad de vida de los ciudadanos y evitarle más gastos es mejorando los servicios públicos; en ese sentido, fue crítico con el bajo nivel de presión tributaria del país y advirtió que con el esquema actual es imposible financiar adecuadamente áreas claves como salud y educación.
“No podemos seguir viviendo y haciendo economía con una presión tributaria de 11,4%. El país necesita 7% en educación, 7% en salud, y para eso hay que aumentar los ingresos”, afirmó.