En medio de una guerra de declaraciones entre Moscú y Kiev, Zelenski aseguró que sus fuerzas están “alcanzando [sus] objetivos” en Kursk, donde iniciaron una operación a gran escala el 6 de agosto.
Este lunes, Zelenski afirmó que sus fuerzas controlan más de 1.250 km² y 92 localidades en territorio ruso.
El presidente ucraniano también confirmó que no había informado previamente a sus aliados occidentales sobre la ofensiva en territorio ruso, considerando que sus preocupaciones “ingenuas e ilusorias” respecto a una escalada con Moscú quedaron en nada.
“Debemos forzar a Rusia, con todas nuestras fuerzas y nuestros socios, a hacer la paz”, señaló. Según Kiev, uno de los objetivos de esta ofensiva sorpresa es obligar al Kremlin a participar en unas “negociaciones justas” y no ocupar permanentemente los territorios tomados.
PEDIDO DE KIEV. Zelenski además volvió a pedir a sus aliados occidentales que autoricen a Ucrania a usar misiles de largo alcance para atacar en profundidad el territorio ruso y así poder “detener el avance” de las fuerzas de Moscú en el este. “En la fase actual, dada esta aventura, no hablaremos”, declaró sin embargo el lunes Yuri Ushakov, el consejero diplomático del presidente Vladimir Putin, al medio ruso Shot.
“De momento, entablar un proceso de negociación sería totalmente inapropiado”, subrayó.
Las conversaciones entre ambas partes están completamente bloqueadas desde la primavera boreal de 2022, poco después del comienzo de la ofensiva militar rusa en Ucrania.
Moscú exige a Ucrania que acepte la anexión de una parte de su territorio mientras que Zelenski reitera que la paz solo será posible si el ejército ruso se retira completamente, incluido de la península de Crimea, anexionada por Rusia en 2014. AFP