El paso más importante es acudir al especialista del área, es decir, a un otorrinolaringólogo de urgencia para una correcta evaluación y tratamiento precoz.
Entre las recomendaciones dijo que es importante el reposo auditivo. Al respecto, dijo que es importante evitar exponerse nuevamente a sonidos de alta intensidad, para lograr la recuperación de la funcionalidad del oído.
Entre las medidas generales de prevención, citó la protección de la audición con el uso de tapones u orejeras en ambientes con niveles altos de sonidos como conciertos, maquinaria y otros.
Al utilizar dispositivos personales para escuchar música, recomendó el volumen bajo. No superar el 60% del volumen máximo y evitar el uso por tiempo prolongado.
En el caso de los viajes aéreos, instó a recurrir al especialista si hay antecedente de molestia auditiva en viajes aéreos previos o si se está con cuadro respiratorio agudo.
Cuando se realizan actividades acuáticas, aconsejó usar tapones auditivos y siempre gotas de alcohol boricado tras el ingreso de agua en los oídos. Y lo más importante, no colocar bastoncillos de algodón en los conductos auditivos externos u otros objetos.