19 ago 2026

Réquiem

Por Arnaldo Alegre aalegre@ultimahora.com |

Peter Pan transformado y trastornado. Niño precoz y adulto procaz. Monstruo musical encima del escenario, pálido reflejo bajo del mismo. Abusado y abusador. Víctima y victimario. Sublime, pero inevitablemente humano.

Ave Fénix de alas cortadas, consumido en su propia ceniza. Canario silenciado a fuerza de morfina. Ángel de pies endiablados. Diablo en barbijo. Estrella colorida, humano descolorido. Genio y figura.

El Rey del Pop murió y su trono está vacío. Lo de “a rey muerto, rey puesto” es más irreal que nunca.

Lo sienten miles. Cada uno a su manera. Lo hacen sus hijos inseminados, sus clones ochentosos y sus fanáticos. Lo hacen los que entienden que la buena música mueve tanto el alma como los pies.

La “caminata lunar” está más que nunca en las alturas. El “paso robot” queda como postrer homenaje. Cada uno que intente -con mayor o menor fortuna- estos firuletes le estará ofreciendo unas merecidas “gracias”.

Fue una época. La de las medias blancas exhibidas sin tapujos, el mocasín negro, la campera arremangada, el pantalón anti-raudales y el sombrero blandiéndose cual esgrimista.

Todo enfundado para el deleite propio y ajeno. Todo para hacer temblar las baldosas del Santísimo Redentor o de la Seccional 18 (en el caso propio) cada sábado que el bolsillo (en lo que a mí respecta, el de mis padres) daba un poco de respiro. Todo para sentir arder en uno el minúsculo relumbrón de su enorme estrella.

Los sacerdotes de su cofradía. Los “Maiquels” eternos desempolvarán en estas horas recuerdos de más de 20 años atrás. Yo lo era, pero solo de espíritu. El pudor me impedía vestir esos hábitos.

Mis ojos, sin embargo, fueron testigos de su ceremonia -que por ser profanas nunca fueron dominicales-. Mis ojos vieron el baile trepidante de sus ángeles poseídos. Participé así -como miles de otros- de la misa musical a este peculiar Dios del ritmo.

Michael Jackson murió. Una época -algo más inocente que la actual- también.

Murió un genial artista y una persona controversial.

Dejó lo mejor que tuvo: su música y su baile.

Descanse en paz.