De acuerdo con los detalles brindados por Ladi Pennoyer, del grupo A21 Paraguay, la movilización se realiza con el objetivo de crear conciencia sobre la trata de personas en el Paraguay y alrededor del mundo.
“Algunos son sometidos sexualmente, especialmente las niñas y las mujeres. Después están la trata de labor y el criadazgo, que son los tipos de tratas que más se manejan en Paraguay”, indicó.
La trata de personas es un mecanismos a través del cual personas de cualquier sexo y edad son engañadas con promesas de trabajos en el país o en el exterior, y en algunos casos incluye el sometimiento sexual.
Según los organizadores, esta movilización se realiza en simultáneo en alrededor de 40 países del mundo, y por primera vez en Paraguay.
La fiscal Teresa Martínez, de la Unidad contra la Trata de Personas, quien participó del encuentro, valoró la movilización señalando que es auspicioso ver a tanta gente joven preocupada y motivada por una causa que afecta a ciudadanas paraguayas, principalmente, y que hace mucho daño a nuestra sociedad.
Martínez indicó que, según Naciones Unidas, por cada causa detectada hay 20 casos no detectados de trata de personas. “Podemos hablar de 300 víctimas anuales de casos que son investigados. Organizaciones que atienden a las víctimas en el exterior, como una de España, indican que se atienden a 300 víctimas paraguayas en un año, mientras que Argentina habla de 2.500 paraguayas al año. Son números que no llegan aquí”, aseveró.
La representante del Ministerio Público manifestó que hay una cantidad de casos no detectados de niñas que están en situación de explotación laboral en el interior de las casas, ya que la gente considera normal hacer trabajar a menores de edad como niñeras, principalmente.
Expresó que muchos creen que la trata de personas abarca solo la prostitución o la explotación sexual, pero que se debe mirar adentro de los hogares, ya que está prohibido que una niña desarrolle labores en el servicio doméstico.
“Y si la trae, se la desarraiga de su casa, de su familia, estamos ante una situación de trata de personas. No estoy ayudando a una niña trayéndola a mi casa para que trabaje, la niña tiene que estar jugando y estudiando, y tenemos que cambiar los hábitos y ver que estamos haciendo daño”, indicó.