28 feb. 2024

¿Qué pasa si Cartes renuncia?

La crisis en el interior del Partido Colorado evidencia la grieta que todavía existe, al menos hasta el momento, entre las fuerzas del cartismo y el oficialismo, que no logran sellar la tradicional alianza del abrazo de cada elección general

Aferrado a su cargo, el presidente de la Asociación Nacional Republicana (ANR), Horacio Cartes, resiste a los embates que provienen de muchos frentes, no solo de Fuerza Republicana sino también del Gobierno de los Estados Unidos, que casi lo acogota luego de imponerle el bloqueo financiero. Tanto poder acumulado tiene un costo y severas consecuencias a ser asumidas.

La cuadrilla del presidente Mario Abdo, sus más cercanos, son los encargados de hacerle notar al líder de Honor Colorado que no aceptarán fácilmente su autoridad y eso complica la unidad para la campaña de su presidenciable Santiago Peña, a quien el mismo Marito lo calificó de “mal candidato”.

Uno que otro miembro de Fuerza Republicana ya pidió la renuncia de Cartes, bajo el argumento de que su situación con el país norteamericano representa un riesgo para la financiación de la campaña de la Lista 1 porque ningún banco aceptará otorgar el crédito de G. 40.000 millones.

Pero Cartes no piensa renunciar. De hecho, esa es la última opción para el empresario que se resguarda en su silla colorada para evitar quedar totalmente expuesto a cualquier amenaza, incluso la extradición. Además, en filas coloradas no hay mayor resistencia a que siga ocupando la presidencia, a más del primer anillo de Abdo.

El millonario empresario prefirió apartarse de sus empresas, para no afectarlas por las sanciones de EEUU, antes que de la ANR, en donde se buscan afanosamente todas las opciones para que su situación no sea un impedimento para adquirir el aclamado préstamo.

“Debo confesar que yo creí que era lo máximo la presidencia de la República, les tengo que confesar que llegar democráticamente a ser presidente de la ANR, Partido Colorado, es tan emocionante como ser presidente de la República del Paraguay”, admitió Cartes en un acto del 8 de febrero.

Cartes se atornilla a su última protección política y por el momento se descarta que renuncie. Pero, en caso de que así lo decida, ¿qué se hace para cubrir el cargo?

Según el estatuto, el presidente debe presentar su renuncia ante la Junta de Gobierno, que en sesión deberá aceptarla. Inmediatamente, asume la autoridad el vicepresidente primero, en este caso, el senador Juan Carlos Galaverna, y se sigue el orden de sucesión. Quedaría la vacancia de la vicepresidencia tercera, que puede cubrirse o no, ya que no es imperativo.

El único antecedente es el de Nicanor Duarte Frutos, quien en 2006 asumió la presidencia de la Junta de Gobierno por unas horas y luego solicitó permiso. Su lugar lo ocupó José Alberto Alderete, quien completó el periodo.

Pero, mientras tanto, la primera respuesta del cartismo al reclamo oficialista se dará esta semana. Mañana se reúne la Comisión Directiva, que deberá convocar a una sesión de la Junta de Gobierno. Para algunos legisladores de ambos sectores, el acuerdo entre Cartes y Abdo es cuestión de tiempo, en tanto se negocian intereses.

Más contenido de esta sección
El mandatario decidió crear el fondo nacional de alimentación escolar esperando un apoyo total, pues quién se animaría a rechazar un plato de comida para el 100% de los niños escolarizados en el país durante todo el año.
Un gran alivio produjo en los usuarios la noticia de la rescisión del contrato con la empresa Parxin y que inmediatamente se iniciaría el proceso de término de la concesión del estacionamiento tarifado en la ciudad de Asunción. La suspensión no debe ser un elemento de distracción, que nos lleve a olvidar la vergonzosa improvisación con la que se administra la capital; así como tampoco el hecho de que la administración municipal carece de un plan para resolver el tránsito y para dar alternativas de movilidad para la ciudadanía.
Sin educación no habrá un Paraguay con desarrollo, bienestar e igualdad. Por esto, cuando se reclama y exige transparencia absoluta en la gestión de los recursos para la educación, como es el caso de los fondos que provienen de la compensación por la cesión de energía de Itaipú, se trata de una legítima preocupación. Después de más de una década los resultados de la administración del Fonacide son negativos, así como también resalta en esta línea la falta de confianza de la ciudadanía respecto a la gestión de los millonarios recursos.
En el Paraguay, pareciera que los tribunales de sentencia tienen prohibido absolver a los acusados, por lo menos en algunos casos mediáticos. Y, si acaso algunos jueces tienen la osadía de hacerlo, la misma Corte Suprema los manda al frezzer, sacándolos de los juicios más sonados.
Con la impunidad de siempre, de toda la vida, el senador colorado en situación de retiro, Kalé Galaverna dijo el otro día: “Si los políticos no conseguimos cargos para familiares o amigos, somos considerados inútiles. En mi vida política, he conseguido unos cinco mil a seis mil cargos en el Estado...”. El político había justificado así la cuestión del nepotismo, el tema del momento.
A poco más de dos semanas del inicio de las clases en las instituciones educativas oficiales, nos encontramos frente a un desolador y conocido panorama: el abandono de las escuelas públicas. En un rápido recorrido de UH por algunos establecimientos se comprueban pisos hundidos, techos con goteras, letrinas en vez de baños, sin acceso a energía eléctrica o agua potable. Ese es precisamente el estado de la educación pública en el Paraguay, un país desigual que les niega las mínimas oportunidades a sus niños y jóvenes.