12 abr. 2024

¿Qué nos espera en este 2023?

Una ciudadanía con falta de credibilidad en la Justicia y en las propias autoridades. Mientras, la llegada de nuevos representantes que asumirán el poder. Dirás que esto no combina muy bien y yo digo que es la solución ideal que le falta al país, porque nuevos mandos pueden –y digo pueden, porque no sé si será así– hacer bien las cosas por el país.

El mes de marzo asumirá un nuevo titular al frente del Ministerio Público, el actual camarista Emiliano Rolón Fernández. Todos los reflectores ya fueron puestos sobre él, quien hasta ahora lo ha tomado como un gran desafío, tanto que ya inició el trabajo de “ordenar la casa”, auditando la gestión de la saliente fiscala general del Estado, Sandra Quiñónez.

También se inició recientemente la postulación para el cargo de ministro de la Corte, quien asumirá en reemplazo del actual ministro –fuertemente criticado– Antonio Fretes, quien pese a reiterativos pedidos de renuncia, continúa atornillado en su silla.

Fue salpicado porque sus hijos habrían usado su influencia en causas. Uno de ellos, el abogado Amílcar Fretes, inclusive, cobró USD 368.000 para que el libanés Kassem Mohamad Hijazi obtenga “una salida jurídica” y que no sea extraditado a Estados Unidos.

Hay una investigación también, pero hasta ahora sin ningún procesado.

Y, ¿por qué decía al comienzo que la solución ideal para una ciudadanía que no confía son nuevas autoridades?, porque estos pueden hacer las cosas bien, es la esperanza que tenemos, y así devolver al pueblo la credibilidad de las instituciones del sistema de Justicia.

En los últimos años, esa Justicia permitió que un caso de presunto desvío millonario no pueda juzgar y que los culpables sean condenados.

Te estoy hablando del caso de ese supuesto desvío de G. 3.700 millones en el Ministerio de Agricultura. Por años se permitió que los acusados traben la causa, una y otra vez. Y pese a las varias advertencias de que “si la próxima” volvían a presentar recursos meramente para dilatar la causa, ya iban a sancionarles, nunca lo hicieron.

Por otra parte, vemos que se montó todo un esquema y la ley permitió que vaya a juicio el ex intendente de Asunción, Mario Ferreiro, a quien le expusieron al escarnio público sin ser culpable de cobros paralelos en la Municipalidad capitalina.

Según se está exponiendo, la idea era solo sacarle del puesto, pero fueron más allá y le expusieron a la condena social, afectando en diferentes ámbitos de su vida.

¿Qué le espera al país este año? ¿Seguiremos solamente anhelando a que se hagan bien las cosas?

Desde pequeños nos enseñaron a no robar, no matar; nos enseñaron la importancia de tener valores y actuar de acuerdo a ellos; cosas simples, pero que a la larga tienen un gran beneficio.

Hoy esos valores están siendo corrompidos en ya varios casos por aquellos que deberían imponer el ejemplo.

Entonces, recuperar la ética es asunto primordial, “porque nutre y aporta el mejor desempeño de la gestión”, lo dice Ricardo Uvalle Berrones, doctor en Ciencias Políticas. A partir de ahí, va a ser más fácil combatir casos relacionados a la corrupción, la ilegalidad y los desfalcos. No solo se necesitan buenas leyes, sino también de valores del buen obrar.

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