Agustín Yegros tiene 74 años y desde las 4.00, sentado frente a una estación de servicio en Acceso Sur, esperó por un ómnibus de la Línea 54 que nunca llegó.
Él es plomero y hojalatero, debía ir a Lambaré como lo hace a diario, para ganarse el pan de cada día.
“A las 3.00 ya me levanté, a las 4.00 en punto ya estuve acá en la parada. Son casi las 7.00 y ni un colectivo pasó. No sé que voy hacer porque tenía que llegar ya a mi trabajo, si no viene enseguida ya voy a faltar nomás”, manifestó.
Cuestionó la medida de fuerza implementada por los choferes y los trató de mentirosos, ya que a su parecer ellos dan argumentos falsos, escondiendo su interés real, ganar más dinero sin ser legales.
“Una mentira es que quieren que todas las empresas se formalicen, lo que quieren es más dinero sin pagar sus cuentas. Que arreglen sus colectivos que están todos feos y dejen de mentir y manipular a la ciudadanía”, expresó el anciano.