El hecho ocurrió ayer, a las 6.50 de la mañana, antes de una operación. Los técnicos de la previsional intervinieron para controlar la situación.
Debido a una falla eléctrica se quemó la placa electrónica de la unidad evaporadora de un acondicionador de aire. “Se derritió la base de plástico de la placa. Eso expidió un olor a plástico quemado. Lo que se hizo fue proceder a extraer la placa. En ningún momento hubo fuego. Se procedió a sacar esa placa y se puso en funcionamiento el otro aire y se hizo una cirugía”, explicó José Coronel, jefe de sección de Electricidad y Refrigeración del Departamento de Mantenimiento del Hospital Central. El quirófano 8 tiene dos aires, por lo que solo uno entró en funcionamiento durante el procedimiento.
El hecho ocurrió en las salas refaccionadas que fueron habilitadas recientemente en el mes de agosto en el Hospital Central. Pero, pese a la pintura y la reparación, no se cambiaron los equipos acondicionadores de aire de los once quirófanos.
Los equipos tienen una antigüedad de más de cinco años. Por ello, se adquirirán nuevos aires acondicionados que serán instalados en los quirófanos centrales, anunció José Coronel.