La primera ministra japonesa, Sanae Takaichi, anunció ayer lunes que disolverá la Cámara Baja el viernes y adelantará las elecciones al 8 de febrero para reforzar su mandato y avanzar en sus ambiciosos planes de gasto público.
La líder conservadora, primera mujer en dirigir el Gobierno del archipiélago, confía en los buenos sondeos para incrementar la bancada de su formación, el Partido Liberal-Demócrata (PLD, derecha nacionalista), que gobierna al frente de una coalición de mayoría muy ajustada.
“En tanto que primera ministra, he decidido en el día de hoy disolver la Cámara Baja el 23 de enero”, dijo Takaichi en rueda de prensa.
Las elecciones anticipadas tendrán lugar el 8 de febrero, añadió.
"¿Es apta Takaichi para ser primera ministra? He querido que el pueblo soberano decida”, prosiguió.
El PLD gobierna Japón casi sin interrupción desde hace décadas, pero su popularidad se vino abajo últimamente por unos escándalos de financiación, y su incapacidad de atajar la inflación, que ronda el 3%.
Takaichi tomó las riendas del Ejecutivo en octubre, al verse propulsada al frente del PLD después de que el partido perdiera la mayoría en la Cámara Baja y en el Senado bajo el mandato de su predecesor, Shigeru Ishiba.
Pese al deterioro de la imagen del partido, el Gobierno de Takaichi tiene, según los sondeos, una popularidad de entre el 60 y el 70% de la población. AFP