El escenario político de Santa Rosa, Misiones, se vistió de azul y blanco para recibir a una de las figuras centrales de la oposición nacional, Miguel Prieto. El ex jefe comunal esteño participó del lanzamiento oficial de la candidatura de Rubén Jacquet (PLRA), quien pretende extender su hegemonía local conquistando su cuarta reelección al frente de la intendencia misionera.
Durante su alocución en el Centro Social y Cultural Roseño, Prieto centró su discurso en la construcción de un frente amplio de cara a las próximas elecciones generales. Salió al paso de las críticas internas y de los sectores que dudan de la cohesión del bloque opositor.
“Yo estoy seguro de que llegaremos unidos al 2028, porque el pueblo está unido. Hay algunas voces negativas que dicen que no lo lograremos; eso es mentira. Juntos vamos a lograr el objetivo”, afirmó tajante Prieto.
El líder del movimiento Yo Creo aprovechó la ocasión para brindar un espaldarazo político a Jacquet, instándolo a no escatimar en promesas de gestión: “Vengo a decirte, Rubén, que no tengas miedo de prometer a tu pueblo. Vine a darte mi respaldo y mi compromiso”.
Por su parte, Rubén Jacquet, quien ya gobernó el distrito en los periodos del 2001 hasta 2010 en forma consecutiva y el actual 2021-2026, reafirmó su intención de consolidar el modelo de gestión basado en el apoyo a los sectores agrícola y ganadero.
Para el jefe comunal, las elecciones municipales son el cimiento de un proyecto mayor.
“El 7 de junio es un partido amistoso, pero el 4 de octubre vamos a reventar las urnas para el bien del pueblo roseño”, señaló Jacquet, en referencia a los comicios locales.
Subrayó, además, la importancia estratégica de estas elecciones: “Es fundamental ganar muchos municipios en este 2026 con miras al 2028".
La candidatura de Jacquet se presenta bajo una plataforma de consenso que logra aglutinar al Partido Liberal Radical Auténtico (PLRA), partidos de izquierda y otros sectores sociales, buscando evitar la dispersión de votos que ha favorecido al oficialismo en otras contiendas.
El evento concluyó con una cena de confraternidad, marcando el inicio formal de una campaña que no solo se juega el destino de Santa Rosa, sino que busca ser un termómetro de la temperatura política de la oposición a nivel país.