La jornada previa al Día de Reyes sobre la avenida Eusebio Ayala tuvo un tenso inicio. A primeras horas de la mañana, alrededor de las 07:00, se produjo un altercado que derivó en una denuncia pública por parte de la vendedora Mirtha Mieres, comerciante del Mercado 4 con más de una década de trabajo en la zona. El episodio ocurrió en el marco de los controles municipales y expuso, una vez más, el conflicto de fondo entre los vendedores y la Municipalidad de Asunción.
Según relató Mieres, el enfrentamiento se dio con uno de los policías municipales durante un procedimiento de control en la vía pública. La comerciante lamentó el trato recibido y denunció actitudes que calificó de agresivas. “Vienen, te tocan las cosas, te chutan la mercadería, y uno les pregunta para qué”, expresó, al recordar el momento en que, según su versión, el funcionario pateó los peluches que tenía exhibidos para la venta.
La vendedora sostuvo que la situación escaló rápidamente y que se sintió violentada en su lugar de trabajo. “Nosotros no queremos problemas, queremos trabajar”, insistió, al tiempo de cuestionar el modo en que se realizan los controles. Afirmó que nunca se negó a cumplir con las exigencias, pero reclamó respeto y diálogo, especialmente en una jornada clave para el sustento de muchas familias.
Mieres explicó que ella y su familia se encuentran apostados sobre la calle desde el 1 de enero, preparándose para la fecha más importante del año en ventas. En total, son cinco personas las que trabajan en el puesto familiar, dedicadas principalmente a la venta de juguetes y peluches. Sin embargo, aseguró que los costos para mantenerse en la vía pública resultan cada vez más difíciles de sostener.
De acuerdo con los datos brindados por la propia comerciante, el canon diario por mesa asciende a G. 30.000. En su caso, utiliza tres mesas, lo que implica un desembolso de G. 90.000 por día solo en concepto de ocupación del espacio. Considerando que permanecen en el lugar durante al menos tres días, el gasto total por mesas alcanza los G. 270.000.
A esto se suma el costo de los carnets habilitantes. Cada vendedor debe abonar G. 50.000 por el carnet, y en el puesto familiar son nueve personas. Esto representa un gasto adicional de G. 450.000. En total, entre el pago por mesas durante tres días y los carnets, la familia de Mieres debe afrontar un desembolso aproximado de G. 720.000 para poder trabajar durante la feria de Reyes.
La comerciante cuestionó duramente esta estructura de cobros y la comparó con años anteriores. “Antes se pagaban G. 5.000, ahora te quieren cobrar G. 90.000l por día. No tiene lógica”, reclamó. Según sostuvo, los costos aumentaron sin que ello se traduzca en mejoras para los vendedores. “Pagás la calle, pero no te ofrecen nada”, agregó.
Entre los reclamos más reiterados mencionó la falta de infraestructura básica. Denunció la ausencia de baños, espacios de descanso y condiciones mínimas para pasar largas horas, e incluso noches enteras, en la vía pública. “No hay baño, no hay nada. Es una vergüenza”, afirmó.
Tras el altercado de la mañana, la situación fue puesta a conocimiento de la Policía Nacional. Desde la institución confirmaron que se recibió una denuncia vinculada a desacuerdos entre comerciantes y la Municipalidad por el uso de los espacios, y que se intervino para mediar y evitar que el conflicto escale.
Para Mirtha Mieres, el episodio vivido no es un hecho aislado, sino parte de una problemática que se repite cada año. Sostuvo que los controles se enfocan en la recaudación y no en garantizar condiciones dignas para quienes sostienen una de las tradiciones comerciales más arraigadas de Asunción. “El mercado se está muriendo y los que pagamos somos siempre los mismos”, concluyó.
Expectativa
En tanto, la expectativa de los vendedores crece con el avance de la tarde y prevén una mayor aglomeración de personas durante la madrugada. Los emisarios de los Reyes Magos pueden encontrar juguetes variados con precios desde G. 35.000, y los vendedores aseguran contar con múltiples opciones que siguen las tendencias entre los más pequeños, desde peluches de personajes como Demon Hunters K-pop hasta clásicos como Mickey Mouse. También aparecen opciones para los nostálgicos, como Snoopy, junto a figuras de Paw Patrol, muñecas y los infaltables dinosaurios.
Seguridad
En cuanto a la logística y la seguridad, la Policía Nacional desplegó un operativo especial. El comisario general Juan Agüero, director de Policía Nacional, informó que alrededor de 100 efectivos fueron apostados en distintos puntos de venta para brindar cobertura tanto a los comerciantes como a los compradores. Señaló que el operativo se mantiene antes, durante y después de la jornada, y que continuará mientras la feria siga activa.
Agüero indicó que, hasta el momento, no se registraron hechos punibles y que la única denuncia recibida estuvo relacionada con desacuerdos entre comerciantes y la Municipalidad por la distribución de los espacios. Según explicó, la Policía intervino como mediadora para evitar mayores conflictos y permitir que la actividad continúe con normalidad.