Mediante un comunicado, los gremios expresaron su “profunda preocupación” por la actual situación hidrológica del río Paraguay y por los pronósticos climáticos e hidrológicos para los próximos meses. En particular, hacen referencia a la evolución del fenómeno del río Bermejo, caracterizado por el arrastre de sedimentos y el cual se proyecta que durante el presente año vuelva a manifestarse con alta intensidad.
La Cámara Nacional de Comercio y Servicios del Paraguay (CNCSP), la Unión de Gremios de la Producción (UGP), el Centro de Armadores Fluviales y Marítimos del Paraguay (CAFyM), la Cámara Paraguaya de Procesadores de Oleaginosas y Cereales (Cappro), la Cámara Paraguaya de Exportadores y Comercializadores de Cereales y Oleaginosas (Capeco) y Cámara Paraguaya de Terminales y Puertos Privado (Caterppa) firman el documento.
“La experiencia reciente demuestra que los eventos asociados al Bermejo –especialmente la elevada carga de sedimentos– generan afectaciones severas a la navegabilidad, provocando restricciones operativas, mayores tiempos de tránsito, incremento de costos logísticos, pérdidas de eficiencia y, en los casos más críticos, interrupciones parciales o totales del flujo comercial a través de la hidrovía Paraguay-Paraná”, señalan los gremios.
Asimismo, comentan que, de acuerdo con los análisis técnicos disponibles, existe un riesgo concreto de que este fenómeno vuelva a impactar de manera muy negativa sobre la logística fluvial y la cadena de abastecimiento nacional, “en un contexto en el que se proyecta una buena campaña agrícola, particularmente del complejo sojero, cuya zafra se iniciaría en los primeros días del mes de enero”.
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Los gremios advierten que “la falta de previsión y de medidas anticipadas podría traducirse en cuellos de botella, sobrecostos significativos y pérdida de oportunidades comerciales, afectando no solo al sector exportador, sino también al ingreso de divisas, la recaudación fiscal y la estabilidad de miles de empleos vinculados directa e indirectamente a esta actividad”.
En ese sentido, realizan un llamado urgente a las autoridades competentes del Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones (MOPC), la Administración Nacional de Navegación y Puertos (ANNP) y a todos los actores involucrados “a adoptar, de manera anticipada y coordinada, medidas paliativas y preventivas que permitan mitigar los impactos previsibles de esta situación”.
La planificación y ejecución oportuna de trabajos de dragado y mantenimiento de los pasos críticos, el fortalecimiento de los sistemas de monitoreo hidrológico y sedimentológico, con información técnica actualizada, confiable y accesible, son algunas de las recomendaciones.
Asimismo, apelan a la coordinación interinstitucional y regional, considerando el carácter transfronterizo del fenómeno, así como la definición y puesta en marcha de planes de contingencia operacional que permitan sostener la operatividad durante los periodos más críticos.
“El país cuenta con el conocimiento técnico, la experiencia reciente y los antecedentes necesarios para anticiparse a este escenario. No actuar a tiempo implicaría repetir impactos ya conocidos, con consecuencias negativas que resultan evitables”, reiteran.
El arrastre de sedimentos en la desembocadura del río Bermejo se tradujo en importantes demoras para la navegación comercial y elevados sobrecostos operativos que se tradujeron en precios más caros para los consumidores finales. El 80% de los productos comercializados en el Paraguay tienen algún tipo de vinculación con la hidrovía Paraguay-Paraná.