Carlos Marcelo Aquino, Justiniano Riveros y Andrés Colmán
CONCEPCIÓN Y HORQUETA
Con alrededor de 200 efectivos policiales de orden y seguridad y de la FOPE fueron reforzadas las comisarías y subcomisarías del departamento de Concepción, especialmente aquellas que se encuentran en la zona conocida como de dominio del Ejército del Pueblo Paraguayo (EPP), pero no realizan operativos y solo se limitan a los controles para respetar la decisión de dar el espacio necesario para permitir las negociaciones que terminen en el rescate con vida del ganadero Fidel Zavala.
Si bien ningún jefe policial quiso confirmar la cantidad exacta de efectivos, en una recorrida realizada pudimos comprobar que los controles son más rigurosos y con más cantidad de policías en Paso Barreto, Paso Mbutú, Jhuguá Poi, Jhuguá Ñandú y Loreto. Los efectivos de la FOPE se concentran especialmente en Paso Barreto y Jhuguá Ñandú, en cuyas áreas ocurrió el secuestro.
El jefe de orden y seguridad departamental, comisario Carlos Aguilera, confirmó que efectivamente hay refuerzo, pero que no llevan adelante ningún operativo.
“Nuestro trabajo se limita e registrar a los personas que transitan por la zona, en una guardia de 24 horas y esperar cualquier orden de los superiores, no tenemos ninguna orden de incursionar o realizar rastrillaje”, explicó el jefe policial.
HERMETISMO. A ocho días del secuestro del ganadero Fidel Zavala, en la zona reina un hermetismo total, los agentes policiales y los de antisecuestros no quieren brindar ninguna información, aduciendo que no hay nada, sin embargo, el aumento de efectivos policiales hace suponer que los investigadores manejan ciertas informaciones de que los plagiadores podrían aún estar en la zona.
HIPÓTESIS. Va cobrando fuerza la hipótesis de que un brazo armado del EPP se encontraría en la zona de Kurusu de Hierro, límite con Tacuatí, en el departamento de San Pedro, en la misma área donde mantuvieron en cautiverio por 43 días al ganadero Luis Alberto Lindstron, cuyo plagio ocurrió a fines del mes de julio del año pasado.
Del lugar donde abandonaron la camioneta del secuestrado Zavala entre Paso Barreto y Jhuguá Ñandú se puede salir a la Ruta V en 30 minutos, por un camino totalmente enripiado, pasando solamente por Paso Mbutuy, en cuya subcomisaría existen solo dos efectivos policiales, este camino sale en la Calle 15 a 25 kilómetros de Horqueta hacia Yby Yaú y, cruzando la Ruta V, uno ya se interna en la zona de Kurusu de Hierro. La entrega del dinero de rescate de Lindstron se realizó en la Calle 7 y la liberación, en la Calle 9, zona de Arroyito, en donde el grupo cuenta con muchos adherentes.
Otra hipótesis es que los mismos aún estén en la zona y en los alrededores de la estancia de la familia Zavala.
DIFÍCIL COMUNICACIÓN. En Jhuguá Ñandú juega en contra de los policías la falta de comunicación, las líneas de celulares casi no tienen señal, aunque ellos se ingenian para poder comunicarse.
Las radios con frecuencia policial no pueden funcionar cuando hay mal tiempo, que en los últimos días es permanente en la zona, esta falta de comunicación es preocupante para los uniformados, en un momento en que deben estar en permanente coordinación con sus pares.
A todo eso hay que sumar que, después de la explosión de la camioneta de Fidel Zavala, los policías también quedaron con temor a las trampas cazabobos y por esa razón no quieren internarse en los montes.
OCN EXIGE QUE ZACARÍAS ORTIZ PRESENTE PRUEBAS
La Organización Campesina del Norte (OCN) emitió un comunicado deslindando responsabilidad del secuestro ocurrido en la estancia Mabel, donde fue víctima su propietario Fidel Zavala, saliendo al paso de las declaraciones realizadas por el obispo de la Diócesis de Concepción, Mons. Zacarías Ortiz Rolón, el lunes pasado. Desafía al religioso a presentar pruebas en las instancias correspondientes.
El prelado involucró a la organización en el secuestro del ganadero, lo cual es desmentido en la misiva que firman Asunción Duarte, presidente, y Juan Martínez, secretario.
“Denunciamos el hecho punible del obispo contra el honor y la reputación de los miembros de la OCN y, exigimos que aclare su versión emitida, que diga nombres y apellidos de las personas involucradas, con pruebas contundentes, y si realmente conoce sobre estas operaciones de la guerrilla y no denuncia a la instancia correspondiente, consideramos que coopera con esta perpetración”, dice el documento.
También repudia la violencia como método de lucha, considerando que va en contra de los principios y reglamentos de la organización. Además, aclara que la organización es gremial y trabaja con gente rural dedicada a la agricultura, concienciándola sobre la importancia de la organización para defender sus derechos y capacitándola en temas jurídicos, sociales, políticos, sanitarios y de producción.
La OCN surgió en el año 1986 y, desde los primeros años, Alejandro Ramos ha sido miembro activo y llegó a ser presidente de la misma. En los últimos tiempos, se había alejado de las principales actividades y se ha incorporado en la Articulación Campesina Urbana y Rural, época en que fue descubierto el campamento del EPP en la propiedad suya.
SITUACIÓN EN SAN PEDRO
La fiscala Lilian Ruiz, de San Pedro de Ycuamandyyú, señaló que en dicha localidad se conformó una “gran universidad, donde se está instruyendo a campesinos en la ejecución de secuestros, invasiones, cierre de rutas, resistencia y enfrentamiento a autoridades, entre otros”.
Señaló también que esa es la percepción que tiene, y puso como ejemplo la invasión a la propiedad de José Bogarín. Los campesinos se organizan en tres anillos: primer anillo, labriegos con lanzas; segundo, los escopeteros, y tercero, los que tenían bombas caseras.
No puede ser que la Policía especializada y las Fuerzas Armadas no sean capaces de entrar a los montes. Quiere decir que cuando haya una guerra en serio vamos a perderla, porque nuestros soldados no saben operar en los montes, dijo en conversación con la prensa, y manifestó que tomaría cartas en el asunto.