La Anunciación, pintada por Leonardo Da Vinci en el siglo XV viajará el 12 de marzo desde la galería de los Uffizi, en Florencia, hasta Tokio, donde será exhibida en los próximos meses.
Más de doscientos intelectuales y personajes del mundo artístico firmaron una carta abierta para intentar frenar el viaje del cuadro.
La bella pintura del Renacimiento -que reproduce al arcángel Gabriel que le comunica a María que ha sido elegida por el Señor para traer al mundo al Hijo de Dios- viajará con un embalaje moderno e hipersofisticado, hasta a prueba de terremotos
“Es una locura absoluta mandar por el mundo obras de arte de este tipo”, clamó el famoso director Franco Zeffirelli.
"¡El ministro que autorizó semejante traslado debe recapacitar! Además, hacer viajar La Anunciación en avión es una doble locura: en caso de accidente, no hay embalaje que pueda salvarla. Si realmente deben viajar, las obras de arte deben hacerlo en barco o en tren, que son medios de transporte más seguros”, agregó.
Más de doscientos intelectuales y personajes del mundo artístico firmaron una carta abierta para intentar frenar el viaje del cuadro de Leonardo al país del Sol Naciente.
Un senador de Forza Italia, Paolo Amato, amenazó con encadenarse a las puertas de los Uffizi el 12 de este mes, día en el cual la obra maestra deberá emprender la primera fase de su tan controvertido viaje al Japón.
En el día del adiós, en vista de las controversias, la partida de la pintura realizada por el artista e inventor, entre 1472 y 1475, será precedida de una verdadera ceremonia.
Se podrá asistir a la colocación de la valiosísima obra en un contenedor de cristal especial, fabricado en Alemania.
La caja, dotada de microchips y sensores que harán sonar una alarma si hay algún problema, garantizará temperatura y humedad estables e ideales para la pintura, así como una protección total.