El evento, que comenzó este lunes y se desarrollará hasta el sábado, reúne a poetas argentinos, brasileños, bolivianos, chilenos, norteamericanos, portugueses, venezolanos y uruguayos.
Es “una suerte de comité o campamento de gente que está trabajando en la misma sintonía pero en ciudades completamente distintas, como Oporto, Nueva York, Buenos Aires, Isla Negra, Montevideo o Lima”, dijo Barea, quien también es poeta y gestor cultural.
Lejos de la competencia al estilo deportivo que sugiere su nombre, esta cita poética es un encuentro de intercambio porque “acá no gana nadie, esto va por otro lado”, señaló el responsable de este singular mundial.
“Estamos lejos del negocio y el fraude”, bromeó Barea.
Declamaciones desde un balcón a la calle para despertar la curiosidad de los transeúntes, talleres de encuadernado y una feria de editoriales independientes son algunas de las actividades que se realizan en el marco de este evento.
La primera edición tuvo lugar en 2013, y en esta segunda oportunidad la poesía dialoga con otras disciplinas artísticas como la música o las artes visuales, explicó el organizador.
“Es un pequeño torbellino” en la ciudad, afirmó Barea en relación a la diversidad de sedes en las que este Mundial se desarrolla a lo largo de la capital uruguaya, como el Centro Cultural de España, la Sala Verdi, el Museo Zorrilla y el Espacio de Arte Contemporáneo.
La jornada de hoy comenzó con “El repique de la voz”, una de las actividades de la cita literaria, con lecturas a cargo de los poetas brasileños Pedro Rocha y Amora Pera y del peruano Víctor Ruíz Velazco.
Otra de las particularidades de esta semana de poesía es que los escritores no hispano hablantes comparten sus letras en el idioma original, inglés o portugués.
“Al principio puede resultar extraño pero cuando uno empieza a afinar el oído empieza a darse cuenta de que puede acercarse al significado” de la poesía de cada autor, precisó Barea.
Uno de los participantes en este mundial es el chileno Mario Barahona, quien además de escribir en verso tiene una “nano” editorial independiente llamada “Temporada en isla negra”.
Afirmó a Efe que llegó “tarde”, ya de “viejo”, a la poesía, publicó su primer libro con 49 años y aseguró que su literatura “carece de referentes”.
“He leído mucho en mi vida, pero lo que menos he leído es poesía. Me interesaba lo político y la ciencia”, apuntó el chileno.
“Trato con rigor el tema de la honestidad, esta poesía no es pretenciosa, simplemente dice aquello que intento comunicar”, sentenció el poeta, que vive en el mismo balneario donde lo hacía Neruda.