Cuando Juan Gorostiaga Pappalardo recorre la Plaza Italia, no solo está visitando un espacio público como lo hacen decenas de personas cada día. También camina, a través de sus recuerdos.
“De niño siempre he jugado en la plaza. Con otros descendientes de italianos hemos compartido este lugar”, cuenta al describir el vínculo con el espacio público.
Juan forma parte de Comitato degli italiani all`Estero - Com.it.es. Paraguay, que con actividades sigue dando valor a la plaza ligada a la llegada de sus antepasados.
“Este lugar tiene su historia, es un emblema, es en donde centramos el Día del Inmigrante. Tiene mucho sentimiento porque alrededor de esta plaza han vivido muchas familias de origen italiano”, puntualiza Pappalardo.
Vínculo. El arquitecto Jorge Rubiani relata que la plaza que abarca toda una manzana en la capital era punto de encuentro de los italianos que llegaron al Paraguay luego de la Guerra contra la Triple Alianza.
Varias de estas familias estaban afincadas en Barrio Obrero. En una de las esquinas de la plaza, sobre la calle República de Colombia, había un bar propiedad de un italiano que fue conocido de boca en boca por los inmigrantes.
“Venían ahí a comer sus tallarines de los domingos, tomar su vino Garnachia, y a la siesta, después de almorzar, iban todos tomados de la cintura, cantando tarantelas subiendo la calle 14 de Mayo hacia sus lugares de habitación. Esa es, digamos, la primera anécdota que se cuenta de la vinculación de los italianos con ese lugar”, describe Rubiani.
Posteriormente, con el paso del tiempo, varias familias italianas fueron ubicándose en los alrededores de la plaza, cuya denominación actual lleva desde 1922.
Esto reafirmó más aún la identificación de esa comunidad extranjera con dicho espacio, ya que era el punto de encuentro en Paraguay, recordando su lejana patria.
Cada 26 de febrero la plaza vuelve a ser un punto de reunión tana, en el acto de recordación del Día del Inmigrante Italiano.
Nacional. La plaza, que en sus orígenes tenía por nombre Santo Domingo, no solo ha sido punto de encuentro de la comunidad extranjera. También tiene importancia local. Como ocurría con otros lugares, esta plaza también era un refugio para las personas que llegaban desde el interior del país, ya sea para trabajar o realizar el servicio militar, cuenta Rubiani.
Estas personas, por la lejanía de sus lugares de origen, encontraban entre los bancos de esta plaza, frondosos árboles y otras la logística improvisada del ocio, la manera de capear un mustio sábado y la infinita tristeza de la tarde de un domingo con o sin sol. Hasta ahora, la Plaza Italia es un espacio de esparcimiento y diversas actividades periódicas. Eso sí, también es víctima de la falta de cuidado como puede verse en las fotos.
Llegadas: Según los datos del Comitato degli italiani all`Estero -COM.IT.ES. Paraguay, unos 150.000 paraguayos tienen origen italiano directo, aunque indirectamente podría ser 600.000 o mucho más. Según el Prof. Fernando Constantini podría llegar al 40% de la población los descendientes teniendo algún tipo de ascendencia por matrimonio o sangre.
Hechos emblemáticos: La Plaza Italia fue escenario de una de las más brutales represiones estudiantiles en 1959, durante la dictadura stronista. También ha sido punto de partida de diversas organizaciones sociales y sindicales, campesinas e indígenas. Recibió su nombre el 18 de mayo de 1922, durante la administración del intendente Juan B. Nacimiento.
Pero también ha sido un punto de partida de históricas movilizaciones ciudadanas, que, al igual que la plaza, siguen aguardando días mejores para este país, abonando la esperanza cual viejo árbol que no deja caer sus ramas.
Los orígenes de la Plaza Italia van mucho más allá de haber sido un lugar para la identidad de los inmigrantes de ese país. Rubiani cuenta que el sitio ubicado en la manzana que abarca las calles Ygatimí, 14 de Mayo, 15 de Agosto y Jejui, recibió su nombre a partir del desalojo de habitantes que estaban alrededor del Convento de Santo Domingo.
Estas personas de raza negra, luego del desalojo, fueron reubicadas en una ranchería en el sitio actual que ocupa la Plaza Italia.
Rubiani comenta que en ese entonces, la ubicación del sitio correspondía a los primeros loteamientos que estaban fuera del casco histórico de la naciente ciudad.
Según explica, dicha zona de Asunción comenzaba desde la calle La Aduana, actual Colón, hasta la calle Loreto hoy día México.
En total eran 13 cuadras paralelas y seis cuadras transversales desde la ribera del Río hasta la calle del Pilcomayo, que es actualmente Luis Alberto Herrera y su continuación a Haedo.
“Por fuera de ese casco, digamos que regularizado con un loteamiento en ángulo recto, estaban los márgenes de la ciudad fuera de ese centro medido y organizado. Ahí se le ubicó en una especie de espacio abierto, después fue plaza, a esas personas de los alrededores del convento de Santo Domingo. Se le denominó al lugar justamente Plaza Santo Domingo”.
Cuando el colectivo de italianos fue afincándose en la capital del país, empezaron a poblar las calles que ahora son denominadas proyectadas. A partir de esta radicación aparece otra actividad vinculada a su identidad, cuenta Rubiani.
“Surge otra costumbre muy tana, la de vender leche fresca o comida hecha en casa y cosas así. Se comenta que había incluso varios almacenes que vendían leche fresca y tenían su propio tambo en el patio de las casas. Es otra relación que hay con actividades italianas en la zona”.
Los orígenes de la Plaza Italia van mucho más allá de haber sido un lugar para la identidad de los inmigrantes de ese país. Rubiani cuenta que el sitio ubicado en la manzana que abarca las calles Ygatimí, 14 de Mayo, 15 de Agosto y Jejui, recibió su nombre a partir del desalojo de habitantes que estaban alrededor del Convento de Santo Domingo.
Estas personas de raza negra, luego del desalojo, fueron reubicadas en una ranchería en el sitio actual que ocupa la Plaza Italia.
Rubiani comenta que en ese entonces, la ubicación del sitio correspondía a los primeros loteamientos que estaban fuera del casco histórico de la naciente ciudad.
Según explica, dicha zona de Asunción comenzaba desde la calle La Aduana, actual Colón, hasta la calle Loreto hoy día México.
En total eran 13 cuadras paralelas y seis cuadras transversales desde la ribera del Río hasta la calle del Pilcomayo, que es actualmente Luis Alberto Herrera y su continuación a Haedo.