El presidente de Chile, Sebastián Piñera, hizo un llamado a la unidad para conmemorar el primer aniversario del devastador terremoto y posterior maremoto del 27 de febrero de 2010, y lamentó la decisión de la oposición de excluirse de los actos oficiales.
“Me duele, como presidente, ver que líderes de nuestro país se restan a este llamado a la unidad, pero como nunca pierdo las esperanzas, sé que el llamado a la unidad sí ha llegado al alma y corazón del pueblo chileno”, dijo Piñera en el Palacio de La Moneda.
A dos días para que se cumpla un año del terremoto de 8,8 grados Richter que azotó el centro y sur del país, con un saldo de 523 muertos, 25 desaparecidos, 800 mil damnificados, el gobernante instó a recordar la tragedia con “altura de miras”.
“Son tiempos de unidad y no de división, de espíritu constructivo y no destructivo, de grandeza y no de pequeñez, de coraje y no de temor, y por tanto convoco a todos mis compatriotas a que conmemoremos este aniversario con unidad, con grandeza y con altura de miras”, indicó Piñera.
El mandatario chileno se desplazará este fin de semana a las zonas más afectadas por el terremoto y posterior maremoto para encabezar varios actos y ceremonias para conmemorar la tragedia.
A pesar de que fueron invitados por el presidente, los dirigentes de los partidos de la Concertación, coalición que gobernó hasta marzo del año pasado, decidieron desmarcarse de los actos gubernamentales y organizaron una agenda paralela de actividades.
“Más que acompañar o no al Gobierno, el tema es acompañar a la ciudadanía y hemos aceptado la invitación de distintas agrupaciones de pobladores, familiares de víctimas y las organizaciones sociales para estar con ellos”, explicó el presidente de la Democracia Cristiana, Ignacio Walker.
Los alcaldes de los partidos opositores también anunciaron su exclusión de las actividades oficiales y denunciaron la ausencia de un “acuerdo nacional” para la reconstrucción.
El presidente de la Asociación de Municipalidades, Claudio Arriagada, criticó el avance de las tareas en las áreas de vivienda, educación y salud. EFE