“Que se abran todos los archivos para que se sepa la verdad y actúe la justicia”, dice parte de la nota enviada por Almada, en donde explica que su pedido es producto de “la lenta acción de la justicia” en nuestros país, “que en 25 años de democracia ha logrado unas pocas sentencias sobre crímenes de lesa humanidad” producidos durante la dictadura stronista (1954-1989).
Numerosos documentos fueron enviados por distintas personas a las autoridades del Vaticano, entre ellos, informaciones y solicitudes sobre la trágica situación del país en aquellos años, señala el activista, quien defiende los archivos de la santa sede por los amplios temas que pueden ser descubiertos tras su publicación.
“Es de público conocimiento que los archivos del vaticano reflejan la vida de la Iglesia y el acontecer del mundo de los últimos siglos, convirtiéndose en una de las fuentes de conocimiento mas vastas de nuestros días con indudable utilidad para reclamar justicia”, dice Almada.
En otra parte del texto remitido al Vaticano, afirma que en Paraguay el contexto político, luego de la vuelta del partido colorado al poder, ha comenzado a dar indicios de actitudes de flexibilidad y tolerancia hacia los nostálgicos de la dictadura.
“Santo Padre, me despido en la convicción que “no hay nada encubierto que no llegue a revelarse, ni nada escondido que no llegue a descubrirse” (Mateo, 27)”, concluye.
En agosto del 2013, un grupo de víctimas de la dictadura inició una querella penal en los tribunales de Argentina en contra de varios personajes responsables por los crímenes de lesa humanidad registrados durante el gobierno de Stroessner. Según Almada, el juez de la causa ya remitió la acción a las autoridades paraguayas para su “exhorto” correspondiente.