En este orden, ÚH accedió a lo que establece el artículo 94 del contrato laboral de los funcionarios de Petropar. Dice que “la administración otorgará una gratificación al personal equivalente a por lo menos el 100% de su salario, siempre y cuando, a criterio de la administración, el personal se haya hecho acreedor a la misma y las condiciones generales de la empresa así lo permitan”.
La interpretación para el pago resulta forzada, a partir de que la administración de Samudio arrastra serios cuestionamientos en materia de personal por contrataciones políticas de seccionaleros con salarios millonarios en la planta alcoholera de Troche y promoción como asesores de dirigentes sindicales, a quienes otorgó jugosos aumentos salariales.
Asimismo, las condiciones generales de la empresa no son de las mejores en este momento para el pago de gratificaciones, teniendo en cuenta que, de hecho, arrastra un pasivo de más de 300 millones de dólares con la venezolana Pdvsa, la inversión en Troche cerró con resultado negativo y Petropar también se vio afectada, como los demás emblemas, por la caída de las ventas durante el año.
Asimismo, los funcionarios perciben varias bonificaciones de privilegio, como también el pago del cien por ciento de la jubilación por IPS, condición irregular advertida reiteradas veces por la Contraloría General de la República, debido a que por ley los trabajadores deben pagar el 9 por ciento.
SILENCIO. Por otra parte, Samudio optó por el silencio y no responder a los reiterados pedidos sobre el monto millonario que le costó a la empresa el pago del aguinaldo extra el pasado 6 de diciembre. La negativa está violando la Ley N° 5189/14, que establece la obligatoriedad de la provisión de informaciones en el uso de los recursos públicos sobre remuneraciones y otras retribuciones asignadas al servidor público de la República del Paraguay”, como también la Ley N° 5282/14, “De libre acceso ciudadano a la información pública y transparencia gubernamental”.