En la semana pasada conocí a Peter Burke en el Brasil. Tuve la oportunidad de conversar en persona con uno de los genios británicos que enseña e investiga en la Universidad de Sussex - Inglaterra. Es uno de los mayores historiadores vivos que tiene la humanidad. Se especializa en historia cultural. Autor de varios libros, entre ellos sobre “El Polímata desde Leonardo da Vinci a Susan Sontag”. Habló en una conferencia sobre este ensayo. Quedé impactado. Fue para mí como un baño de erudición evolutiva en modo limpieza intelectual, mientras me enteraba por las redes que en el Paraguay troglodita se seguían traicionando por zoquetes públicos en los mercados del crimen, financiero y político.
Burke comenzó exponiendo la historia social y cultural del conocimiento. El polímata es un individuo excepcional que domina varias disciplinas. ¿Qué es una disciplina? Viene del latín discere o aprender, con askesis o entrenamiento/ejercicio. En la antigüedad clásica lo mínimo exigido era atletismo, religión, guerra y filosofía. J.M. Keynes, alguien más moderno, decía que todo maestro de la economía debía tener varios dones: matemático, historiador, estadista y filósofo.
El gran dilema es la sobrevivencia del polímata en una cultura de creciente especialización. Los polímatas luchan incesantemente contra ella, para eso se convierten en monstruos de la erudición, dejando de ser sólo un acúmulo de conocimientos enciclopédicos para pasar a ser instrumentos técnicos de aceleración evolutiva. Los que no pueden ver más allá de sus propias profesiones se pierden muchas oportunidades. Citó a varios hombres y mujeres polímatas que tuvieron una educación con perspectiva multidisciplinaria. Entre ellos John Maynard Smith (1920-2004) biólogo evolutivo e ingeniero que estudiaba el vuelo de las aves buscando entender su maniobrabilidad aeronáutica. Además, expuso sobre Tomás de Aquino, Winston Churchill, Darcy Ribeiro, Gottfried Wilhem Leibniz, entre otros, como ejemplos extraordinarios. Todos estos polímatas siempre hacían contribuciones conceptuales y empíricas “originales”. Y eran capaces de traducir cualquier disciplina desde el punto de vista de otra. Para eso, tienen mucha capacidad de concentración, memoria retentiva, horas de estudio, sobredosis de curiosidad y siempre son contrarios a los flujos que están de moda y a la opinión de la mayoría para ser verdaderamente originales, singulares, únicos. La Universidad de Sussex desde 1962, año especial, se abrió como una verdadera “universidad” para la polimatía. En esta era de la hiperespecialización el mundo necesita más que nunca de los que pueden tener y dar el “big picture”.
Finalmente, se refirió a James Lovelock (1919-2022) quien prefirió la vida de investigador independiente por fuera de cualquier universidad, aunque se graduó de doctor en medicina tropical e higiene y luego, de nuevo, se hizo de un diploma de PhD en biofísica en Londres. Por último, en 1970 emitió su famosa Hipótesis de Gaia, donde expone cómo toda la biósfera compuesta por todos los seres vivos, los océanos y la corteza terrestre, evolucionan juntos como un único sistema. Un día le preguntaron cómo hace para pensar fuera de la caja. Y él respondió, cuál caja. Como ciudadano de un país donde se vota de punta a punta, me quedé helado. Saludos cordiales.