El senador Víctor Bogado, su supuesta ex niñera, Gabriela Quintana, y el ex jefe de Gabinete de Diputados, Miguel Pérez, irán a juicio oral y público por presuntos delitos de estafa y cobro indebido de honorarios. Ello luego de cinco años de chicanas que trabaron el caso.
Así lo decidió ayer la jueza de Garantías, Rosarito Montanía, luego de la audiencia preliminar que culminó en horas de la tarde en la sala de juicios orales del Palacio de Justicia.
Los fiscales Liliana Alcaraz y René Fernández ratificaron su pedido de elevar a juicio oral el caso. Acusaron por cobro indebido de honorarios y estafa a los tres. A Quintana como autora, mientras que a Bogado y Pérez como cómplices. La expectativa de pena es de 7 años y medio de cárcel, por concurso de delitos.
Según la Fiscalía, Quintana ingresó a la Cámara de Diputados el 2 de julio al 30 de setiembre del 2008. Fue nombrada luego el 17 de febrero del 2010, a setiembre del 2013, con un salario de G. 13.237.400.
Después fue contratada por el fallecido Franklin Boccia –entonces director de Itaipú– el 4 de marzo del 2013, a pedido de Víctor Bogado, con un salario de G. 8.793.300. Su contrato se rescindió en octubre de ese año. La Fiscalía pidió para ella juicio oral por cobrar dos salarios del Estado.
Como el ex director de Itaipú, Franklin Boccia, falleció el 27 de setiembre del 2015, pidieron que la diputada Celeste Amarilla, su viuda, declare, lo que fue admitido por la jueza.
DEFENSAS. Las defensas pidieron el sobreseimiento de los procesados. Tanto Óscar Latorre, defensor de Bogado, como Carlos Zárate, defensor de Quintana, argumentaron que los trabajadores de Itaipú no son funcionarios públicos.
Al no ostentar tal calidad, no podían cometer el cobro indebido de honorarios. Citaron fallos de la Corte que apuntan que a las binacionales les rigen los tratados que están por encima de la ley nacional. La defensa de Pérez dijo que no existió delito en su contra. También pidieron excluir como pruebas las declaraciones indagatorias de los procesados.
Después habló Víctor Bogado. Tras historiar que es ingeniero, que estuvo por Afemot, Copaco y Conatel, para luego ser diputado y senador, apuntó que todo fue una historia montada por enemigos políticos. Afirmó que todo fue un error administrativo.
Acotó que se ganó muchos amigos y enemigos. Que, malintencionadamente, usaron una foto del cumpleaños de su hija para montar la historia de la niñera de oro.
Entre lágrimas refirió “con el corazón en la mano” que era inocente. Si bien la “imputación no genera agravios”, remarcó el sufrimiento que pasó por el proceso. Citó los supuestos errores de la Fiscalía, ya que el 4 de marzo del 2013, fecha de la contratación de Quintana, fue feriado.
“Nunca le estafé a nadie. En mi país nos llenamos la boca de la Constitución Nacional, pero de repente se quema el Congreso, pero eso no es violar la Constitución”, afirmó.
Ya por la tarde, la jueza Montanía rechazó los pedidos de sobreseimiento, porque sería evaluar las pruebas, y elevó la causa a juicio oral y público.
A los gritos, escrachadores quisieron entrar a la sala
“¡Bogado a Tacumbú...!” “¡Bogado a Tacumbú!” era el grito del grupo de los denominados escrachadores, encabezados por la abogada María Ester Roa, luego de conocer la decisión de la jueza Rosarito Montanía de elevar la causa a juicio oral.
“No pudimos ingresar a la sala de audiencia pública y celebramos esto. Creo que la magistrada con buen tino valoró las pruebas aparentemente, porque seguimos desde otras redes sociales”, dijo Roa.
Afirmó que espera lo más rápido posible que se realice el juicio oral y público en contra de los procesados.El grupo estuvo desde muy temprano, y quisieron ingresar a la audiencia preliminar, pero no se les permitió.Ante eso, a los gritos protestaron. Al final, los miembros de los medios de comunicación ingresaron a la sala y ellos quedaron a esperar en el pasillo, hasta que ya en horas de la tarde supieron de la decisión.