Los esfuerzos para poner fin a los combates que arrasan el estrecho territorio palestino coinciden con la determinación del primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, de entrar en Rafah.
Cerca de 1.400.000 de palestinos malviven en esta localidad fronteriza con Egipto, la mayoría desplazados de otras partes del enclave, bombardeado y asediado por Israel.
Al menos 10 personas murieron anoche en bombardeos contra esta ciudad, el último núcleo urbano en el que aún no han incursionado las tropas israelíes, y contra Deir al Balah, en el centro de Gaza, informó la agencia oficial palestina Wafa.
La guerra estalló el 7 de octubre después de que Hamás atacara el sur de Israel, dejando 1.160 muertos, en su mayoría civiles, según un balance establecido por la AFP con base en datos oficiales israelíes.
Los comandos islamistas también capturaron ese día a 250 personas, de las cuales 130 siguen retenidas en Gaza, incluyendo 30 que habrían muerto, según cifras israelíes.
En respuesta, la ofensiva aérea y terrestre de Israel ya ha dejado 28.985 muertos, en su mayoría mujeres y menores, según el Ministerio de Salud de Gaza, gobernado por Hamás desde 2007.
La comunidad internacional advirtió en los últimos días de las consecuencias humanas que tendría una operación en Rafah. Netanyahu, sin embargo, insistió el pasado sábado que no entrar en la localidad implicaría ”perder la guerra” contra Hamás, considerada como organización “terrorista” por Israel, Estados Unidos y la Unión Europea.
Netanyahu insistió en que la operación avanzará con o sin un acuerdo con Hamás para la liberación de rehenes. Las últimas negociaciones para una tregua, sin embargo, no han sido “muy prometedoras”, admitió el sábado en Catar un mediador clave del conflicto junto a Estados Unidos y Egipto.
HAMBRUNA. Hamás amenazó con suspender su participación en el diálogo a menos de que se envíe ayuda al norte de Gaza, donde las oenegés advierten del inminente riesgo de hambruna.
Las esperanzas de alcanzar un alto el fuego también se redujeron después de que Estados Unidos amenazara con bloquear una nueva resolución del Consejo de Seguridad de la ONU la próxima semana.