“En América Latina hay un ánimo de transformación y modernización para impulsar el crecimiento económico y el desarrollo de nuestras sociedades”, apuntó Peña Nieto en la sesión inaugural “Avanzar mediante una agenda de renovación”.
Peña Nieto aludió a las reformas estructurales impulsadas durante sus primeros dos años de Gobierno en un diálogo en el que también participaron sus colegas de Panamá, Juan Carlos Varela, y de Haití, Michel Martelly, con el presidente del Foro Económico Mundial, Klaus Schwab, como moderador.
Destacó que las reformas en educación, político-electoral, laboral, telecomunicaciones y energía, entre otras, son los “cimientos para construir un mejor país”, ya que “derriban barreras” que existían hace años e impedían impulsar una nueva etapa de desarrollo.
El mandatario mexicano consideró que ese será uno de los legados de su mandato (2012-2018), si bien reconoció que los cambios “no se dan de la noche a la mañana” y que tardará aún tiempo en el que los ciudadanos sientan los beneficios de las reformas.
A ello atribuyó “cierto grado de insatisfacción” por parte de la sociedad, que está impaciente por ver de inmediato respuestas a sus demandas.
Peña Nieto afirmó que, al igual que en su país se ha emprendido una “profunda transformación”, América Latina realiza esfuerzos para consolidarse como una “región incluyente, democrática y en constante progreso”.
“Nuestros países están invertiendo en educación y conocimiento porque sabemos que el principal activo (...) son nuestros jóvenes” y sus economías son cada vez “cada vez más abiertas al mundo”, dispuestas a competir en los mercados globales.
En esta nueva etapa, dijo, se han creado nuevos mecanismos de integración como la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac) o “la innovadora” Alianza del Pacífico, formada por Colombia, Chile, México y Perú.
“Compartimos valores como democracia, apertura económico, libre coemrcio, eso nos acerca”, apuntó Peña Nieto, quien apuntó que hay varios países que están en la ruta de sumarse al bloque.
La décima edición del Foro Económico Mundial sobre América Latina reunirá durante dos días en la Riviera Maya a dirigentes políticos y empresariales de 45 países para debatir sobre un nuevo modelo de desarrollo para impulsar el crecimiento en un momento global de debilidad económica.