Luego de dos horas de reunión, Peña comentó sobre el encuentro y lo comparó con su visita del lunes a la Conferencia Episcopal Paraguaya. Igualmente, esa ocasión no tenía un motivo particular, como sí en este caso, en el que el presidente da apertura a las iglesias evangélicas para influir en la educación pública, pese a las críticas. “Les escuché a los pastores, con su responsabilidad cada uno en sus iglesias, sus preocupaciones, temores. Pero principalmente, su predisposición para trabajar todos juntos, sea en el ámbito educativo u otro ámbito, para el bienestar de todos los paraguayos. No va a ser la última reunión, vamos a tener diálogo fluido”, expresó.
Peña reconoció que el tema de la transformación educativa tuvo preponderancia en un momento electoral. “Hablamos del evento que ocurrió el miércoles, del rechazo de la derogación del acuerdo con la Unión Europa, el trabajo que habíamos hecho de respetar la Constitución Nacional, este fue un tema de mucho debate, a lo largo de la campaña electoral y que nuevamente concentró mucha tensión a lo largo de los últimos días”, manifestó.
No faltó en las expresiones de Peña las frases usadas durante toda la campaña, incluso dentro del Congreso, referente a la “defensa de la vida y de la familia”, lo que es preocupación de las iglesias.
El pastor Carlos De la Sobera aclaró que la reunión fue convocada por el mismo presidente, y que como están abiertos al diálogo, le cedieron el espacio. “Le manifestamos al presidente que hay un pueblo evangélico que hoy se siente desilusionado por lo que ocurrió el miércoles y por lo que se percibe que fueron acciones del gobierno que dejaron mucho que desear en cuanto a la defensa de los valores y principios que tanto anhelamos sean claramente defendidos en el Paraguay, pero encontramos apertura al diálogo”, expresó.
Participó también Osvaldo Centurión, presidente de la Asociación de Iglesias Evangélicas del Paraguay.