El acuerdo entre colorados y “blancos”, ambos partidos de centro-derecha opositores al Gobierno del izquierdista Frente Amplio (FA), quedó ratificado después de que los delegados en la Convención Nacional del Partido Colorado votaran masivamente a favor de la iniciativa por 531 votos a favor y tan solo 26 en contra.
El Partido Nacional ya había aceptado el proyecto con anterioridad y se encontraba a la espera de que sus ahora aliados hicieran lo mismo.
Esta medida fue considerada como “un cambio sin precedentes” en las relaciones entre los dos bloques históricamente antagónicos de la política uruguaya, bajo la necesidad de “adaptarse a los nuevos tiempos”, según explicó a Efe el senador colorado Ope Pasquet.
El nuevo partido, o lema, según se conoce en el complejo sistema electoral uruguayo, aún carece de nombre y candidatos, así como de un programa común salvo “ciertas inquietudes que nos preocupan a ambos partidos”, según apuntó Pasquet.
Su principal función será poder competir en igualdad de condiciones con el FA, en sí una amplia coalición de hasta 13 partidos políticos distintos, por la Intendencia de la capital.
“Este acuerdo se produce porque desde el año 89 el FA gana en Montevideo por una mayoría clara respecto a los partidos tradicionales. Si nos mantenemos separados difícilmente habrá una oportunidad de ganar y en 2015 habrá 25 años de gobierno del Frente en la ciudad y la gente quiere un cambio. Con esto ofrecemos un cauce para hacerlo, ya que si seguimos como está, el cambio no va a existir”, explico el senador.
Los colorados, cuyo partido se fundó en 1836 al igual que el Partido Nacional, y que gobernaron ininterrumpidamente Uruguay desde 1865 a 1959, constituyen ahora la tercera fuerza política del país con el 17,2 % de los votos obtenidos en las pasadas elecciones generales en 2009, mientras que los “blancos” sumaron el 29,90 % de los sufragios y el FA el 47,96 % en esa misma votación.
Pasquet consideró que este paso forma parte de un “proceso de cambio histórico” que vive Uruguay que comenzó cuando el FA “se instaló en 2005 como la fuerza mayoritaria en el país”.
“Eso desarticuló el viejo bipartidismo. Y a partir de ese cambio, que tenemos que aceptar nos queda o tratar de adaptarnos, o seguir con la inercia histórica. Y con la inercia no vamos a ganar”, concluyó Pasquet.